
Con la coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias este sábado 3 de octubre por el arzobispo de Sevilla, la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno pone el broche final a meses de esfuerzo y dedicación para llegar a este momento histórico
Fotografías José Antonio Fernández Bernabé
La plaza del Altozano de Utrera acogió este sábado, 3 de octubre, un acto largamente esperado por los hermanos y devotos de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno en especial, y por los utreranos en general. A las siete de la tarde comenzó la misa pontifical presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Sainz Meneses, en el curso de la cual fue coronada la imagen de la Virgen de las Angustias. La capilla musical de la misa estuvo compuesta por el Coro Santa María de Coria del Río y el Conjunto Orquestal Da Capo, dirigido por Sergio Asián.
Previamente, el traslado del paso con la imagen mariana desde la capilla de San Bartolomé hasta la plaza del Altozano se inició a las cuatro y media de la tarde acompañada por la camerata de la asociación musical Álvarez Quintero de Utrera, para llegar hasta el altar efímero dispuesto en el Altozano para la misa estacional de la Coronación Canónica y desde donde, una vez finalizada, dio paso a la procesión triunfal de regreso, ya coronada, hasta su sede. Durante la procesión, la Virgen de las Angustias llevó la música de la Banda de Música Virgen de las Angustias de Sanlúcar la Mayor, la misma que cada Viernes Santo la acompaña en su estación de penitencia.
De forma previa, en la jornada del viernes, Utrera vivió un bando anunciador de la Coronación, realizado por la Asociación Musical Muchachos de Consolación, que realizó el mismo recorrido que el paso de palio haría con la Virgen una vez ya coronada este sábado 3 de octubre.
Para esta jornada, la asociación cultural La Saeta no se pierde se unió también a la celebración y el socio Antonio Manuel Fuentes compuso una Salve dedicada a la Virgen de las Angustias, que él mismo interpretó junto a las voces de Sofía Fernández y Consolación García, con el acompañamiento musical al piano de Jorge Leco. Fue en la calle Santa Clara.
La misa pontifical
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Sainz Meneses, recordó en su homilía que «la Iglesia corona a la imagen porque ha sido glorificada por Dios, una corona para recordar que Cristo debe reinar en nuestra vida. La corona está hecha de fe y de oración y de pecadores reconciliados y de hermanos que se perdonan». El hecho de celebrar este acto en un lugar como la plaza del Altozano refleja, para el arzobispo, que «la Fe sale a las calles para ofrecer un testimonio de esperanza. Utrera es tierra mariana. Hermanos de la hermandad: Recibid este día como una gracia y como una responsabilidad. Que este acontecimiento abra un tiempo nuevo para la hermandad».
Tras el acto en sí de la coronación por parte del arzobispo, se lanzaron fuegos artificiales y el público asistente aplaudió ese momento histórico. Por su parte, el hermano mayor de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Antonio Castillo, dio «las gracias a Dios por habernos permitido llegar a este día y gracias a La Virgen que ha estado siempre en el centro de todos nosotros». Agradeció a todas las personas, autoridades, y hermandades que se han volcado para lograr llegar a ese día.
La Coronación Canónica y la historia
Utrera ha sido testigo en su historia de tres coronaciones canónicas. Tenemos que remontarnos al 1 de mayo de 1964, cuando la plaza del Altozano acogió la coronación de la Virgen de Consolación, patrona de Utrera. Para llegar a la segunda tenemos que irnos hasta el 23 de mayo de 1981 cuando fue coronada canónicamente María Auxiliadora, con motivo del centenario de la llegada de los Salesianos a Utrera. La ceremonia tuvo lugar en los patios del Colegio del Carmen y actuó como legado pontificio el cardenal José María Bueno Monreal.
Y finalmente, llegamos al 3 de octubre de 2026, cuando de nuevo el Altozano ha sido testigo fiel de la coronación canónica de la Virgen de las Angustias, y además, la primera de una Dolorosa utrerana.
La Virgen de las Angustias de Utrera, titular de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha sido coronada canónicamente este 3 de octubre de 2026, después de un largo proceso iniciado a finales de 2022 y desarrollado durante unos 45 meses.
La coronación no se debe simplemente a la antigüedad de la imagen, sino al reconocimiento eclesial de la especial devoción que existe hacia la Virgen de las Angustias y de su importancia religiosa para los fieles y para la propia ciudad de Utrera. Una devoción de siglos. Las primeras referencias documentales relacionadas con esta imagen se remontan a la segunda mitad del siglo XVI. Desde el siglo XVIII aparece ya con la advocación de Nuestra Señora de las Angustias, aunque anteriormente estuvo vinculada a la advocación de la Soledad.
Los detalles
Utrera no podía dejar atrás un acontecimiento de esta índole y las calles del recorrido fueron engalanadas para la ocasión por los vecinos así como las fachadas de la capilla de San Bartolomé y la casa-hermandad. Ya en la Plaza del Altozano, para la celebración de la Misa Estacional de la Coronación Canónica, se colocó un dosel que cobijó a la Santísima Virgen de las Angustias en el altar efímero donde se llevó a cabo la coronación. Su diseño estuvo inspirado en los tronos de Octavas de Corpus, concretamente en el dosel de terciopelo encarnado que la hermandad Sacramental de Santa María de la Mesa suele utilizar para los altares en Semana Santa o en la festividad del Corpus Christi. Por su parte, el grupo joven de la hermandad preparó una alfombra de sal en la calle Virgen de Consolación, uno de los enclaves por dónde procesionó el paso de palio.
Para una ocasión tan especial, la Virgen de las Angustias lució su manto de salida y la saya de la Coronación. Se trata de una nueva saya sobre terciopelo borgoña, donada por la familia Martínez Fernández, bordada en oro por el taller de Inmaculada García Rayo, con diseño de The Exvotos y cinturilla diseñada por Paleteiro. Asimismo, estrenó un encaje donado por la familia Mena Gálvez, que lució con su manto de salida; y la corona de Coronación de Joaquín Osorio que ha sido enriquecida con numerosas piedras preciosas: 75 citrinos, 80 topacios y 130 granates, además de diamantes, amatistas y esmeraldas procedentes también de joyas ofrecidas por devotos. Se han empleado más de 123 gramos de oro y 100 gramos de plata. Para el traslado previo hasta el Altozano, la Virgen portó una corona de flores de talco donada por la hermandad de la Virgen de la Granada Coronada de La Puebla del Río
De manera extraordinaria, el paso de palio de Nuestra Señora de las Angustias no llevó los candelabros de cola sino los faroles que cada Viernes Santo iluminan al Señor, Nuestro Padre Jesús Nazareno, y también de manera extraordinaria, el paso llevó velas rizadas en la candelería. En cuanto al exorno floral, la Virgen lució nardos y dendrobium. Un maravilloso conjunto que salió de las manos del florista utrerano Paco Marrufo.
Destacó asimismo, el nuevo llamador del paso que estrenó la Virgen con motivo de la coronación. Esta nueva pieza, donada por su cuadrilla de costaleros y equipo de capataces, fue diseñada por el artista utrerano Antonio Rodríguez Ledesma, y contiene detalles que simbolizan la hermandad, como el ángel confortador del Señor de la Oración que sostiene la corona de la Coronación, la cruz de carey de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Santa Cruz de Jerusalén y el «Sine Labe Concepta» en alusión a la titular la Inmaculada Concepción. La ejecución ha estado a cargo de la reconocida Orfebrería Alesco, de Sanlúcar de Barrameda, firma especializada en trabajos de orfebrería cofrade.
Las hermandades acompañaron a la Virgen
En una jornada histórica, las hermandades de penitencia, gloria y sacramentales de Utrera y Los Molares estuvieron muy presentes. Así, a ambos lados del manto de la Virgen fueron colocados con cuidado y primor los distintos obsequios que estas corporaciones religiosas entregaron a la hermandad de Nuestro Padre Jesús y que portó durante el ceremonial. A todas ellas, la hermandad de Nuestro Padre Jesús correspondió entregando la medalla conmemorativa de la Coronación Canónica.
Así, de la hermandad de Fátima de Utrera llevó un rosario de filigrana y perlas, chapado en oro; el Rocío de Utrera entregó una medalla en plata de 1ª ley con la imagen de la Blanca Paloma; y de la hermandad de Fátima de Los Molares lució el broche con su medalla corporativa engarzada en un lazo con los emblemáticos tonos verde y oro que identifican a los romeros molareños. Los Aceituneros, unos puños de encaje milanés, confeccionados con una pieza de encaje de gran valor histórico y procedente de un anticuario del norte de Italia; de los Muchachos de Consolación, una medalla de la propia hermandad, en la que aparecen los rostros del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Amargura, sus titulares; de la hermandad de los Gitanos, un broche de plata de ley bañado en oro de 24 quilates, con corales y cristales de strass blanco que representa un ancla, símbolo de la Esperanza, y una rueda de carro, vinculada a la identidad del pueblo gitano.
De los Estudiantes, la Virgen portó un alfiler con el escudo de su corporación. De Los Milagros, un alfiler realizado en plata de ley, con chapado de oro de 24 kilates, en cuya parte superior luce la inscripción «Los Milagros», de la que pende el escudo de la corporación. La hermandad de Nuestra Señora de Consolación regaló una medalla con la imagen de la patrona de Utrera y, la Vera-Cruz entregó un broche con su escudo antiguo, basándose en fotografías de los siglos XIX y XX en las que era costumbre ver nazarenos de su cofradía acompañando a los titulares del Jesús en la estación de penitencia. La Quinta Angustia tuvo el detalle de regalar una cruz de plata envejecida, adornada con marcasitas y amatistas moradas. En ella se encuentran también las devociones de cada hermandad.
La hermandad sacramental de Santa María regaló una medalla con una custodia y la fecha de la Coronación; y la hermandad Sacramental del Redentor Cautivo obsequió con una medalla con el Santísimo Sacramento. La asociación del Resucitado regaló unos broches que simbolizan a sus dos titulares: la palma que representa el triunfo de la vida sobre la muerte y las estrellas por la advocación de su Virgen; la asociación de María Santísima del Socorro, un broche del que penden la cruz de Santiago y dos vieiras, propias de la tradición jacobea; la asociación de María Auxiliadora, una medalla con la imagen de la Virgen de Don Bosco; y un grupo de hermanos y costaleros de la cuadrilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno tuvieron el detalle de regalar la cruz de carey del Señor, diseñada por Sebastián Martínez Zaya.
Por otra parte, la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, en representación de la Junta de Andalucía, integrantes del Proyecto Oberti de la casa Salesiana de Utrera y de la hermandad de la Trinidad, llevaron a cabo sendas ofrendas florales. De parte del Ayuntamiento de Utrera, la Virgen portó el escudo de la ciudad de Utrera.
Asimismo, en las semanas previas a la coronación, hermandades y asociaciones de Utrera y Los Molares que, han formado parte del camino hacia la Coronación Canónica de Nuestra Señora de las Angustias, cedieron diademas y demás enseres de sus veneradas imágenes marianas que portó la Virgen de las Angustias, constituyendo así un verdadero testimonio de comunión entre hermandades, de amor compartido a la Santísima Virgen y de unión en torno a un acontecimiento que ya pertenece a todo el pueblo.



