Falta de empatía en la calle Romero de Torres

Falta de empatía en la calle Romero de Torres

Buenas tardes soy un ciudadano de Utrera el cual vive, disfruta, sufre y paga sus impuestos en esta preciosa ciudad.

Este escrito podría referirse a varias calles de Utrera, pero describiré puntualmente lo que ocurre en una de esas calles, la calle Romero de Torres. Hace un tiempo, el Ayuntamiento arregló la calle y la dejó con las aceras a ras de la calzada y con la total prohibición de estacionar sobre la misma. Hasta aquí, todo correcto, pero por desgracia, no todas las historias transitan por aguas placenteras. Lo que a continuación describo tiene pruebas irrefutables, las cuales se pueden comprobar con el simple hecho de pasar por la citada calle Romero de Torres. (Vehículos estacionados sobre las aceras destrozados tanto por el peso de esos vehículos estacionados como por el peso de los vehículos que han de pasar por las aceras al encontrase innumerables vehículos en las aceras mientras circulan por la citada calle).

Lo que ocurre que cuando hay vehículos estacionados en las aceras, es que los vehículos que circulan por la calle, han de circular por la acera del lado contrario donde se encuentra el vehículo estacionado, lo cual no solo conlleva el destrozo de las aceras, sino que conlleva el peligro de los transeúntes que van camino por la calle o incluso de los vecinos que salen de sus casas y se pueden encontrar a un vehículos pasando a escasos centímetros de sus puertas.

Este peligro también afecta e incluso se agrava para las personas con movilidad reducida o personas invidentes, las cuales tienen que ir sorteando vehículos en las aceras y vehículos que están circulando por la calzada. La buena idea del Ayuntamiento de arreglar la calle, se viene abajo a causa de la falta de empatía, avaricia, flojedad en ir a estacionar como el resto de ciudadanos a las calles colindantes y la falta de sentido común de ciudadanos utreranos (ciudadanos tanto de la misma calle Romero de Torres como de otros lugares de Utrera).

Se puede entender que una persona que tiene que descargar diez bolsas del Supermercado pare un momento y descargue las bolsas, o si alguien lleva a una persona con movilidad reducida, pues deba de parar un momento y esa persona se baje del vehículo a su ritmo, pero lo que no se puede entender es que una persona –y menos se entiende si son personas de la misma calle-, llegue, estacione su vehículo –esto implica apagar el contacto, cerrar el vehículo, y entrar en su casa como si el vehículo estuviese bien estacionado en cualquier aparcamiento o cochera legal, y tardar en retirar el vehículo desde 30 minutos hasta varias horas-, recalcando que al haber vehículos estacionados en las aceras, las personas van caminando por la calzada varias veces a lo largo de la calle y a veces estas personas que van caminando correctamente por las aceras, han de pararse porque los vehículos por la calzada se montan en las aceras para esquivar los vehículos mal estacionados en las aceras. Las aceras destrozadas, a unas malas, se podrían arreglar, eso sí, con el consiguiente gasto extra por parte del Ayuntamiento de Utrera, pero el peligro de los transeúntes por esta calle es muy elevado, y no pasa nada, hasta que pase. Las soluciones desde mi humilde punto de vista son simples y fáciles de ejecutar, cuando durante varios días seguidos vaya la policía y multe, retiren los vehículos con la grúa y pongan una pegatina en el suelo que indique que ahí se multa y se lleva el vehículo la grúa, o bien llenando la calle de pivotes, y de esa manera ni se puede estacionar en la acera, ni los vehículos se pueden montar por el acerado bajo ninguna circunstancia. Beneficiados, todo el mundo, excepto las personas –por llamarlas educadamente- que hacen uso consciente e ilegal del acerado –que es para los peatones, no para los vehículos-.

Aunque me reitero, si no me creen, solo han de pasar y ver los mismos vehículos por la mañana, al medio día, por la tarde, por la noche y las aceras destrozadas del paso y del estacionamiento de los vehículos en las aceras. Sin más, agradezco su tiempo y apelo a su profesionalidad, sentido común y civismo para que se solucione este problema.

Pd: Hay un hombre invidente, que suele pasar a menudo por la mencionada calle, si ya de por sí, ser invidente debe de ser una odisea, no quiero ni pensar que puede representar para él, caminar a diario por nuestras aceras ¿Qué pensará al escuchar el bombardeo incesante de noticias con las mejoras de inclusión o igualdad sociales?

Un ciudadano utrerano.

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