La banda de la Vera-Cruz, historia de la Semana Santa de Utrera

La banda de la Vera-Cruz, historia de la Semana Santa de Utrera

Esta formación musical, que ha cumplido 40 años, ha atravesado a lo largo de su trayectoria por diferentes etapas

La banda de cornetas y tambores de la Vera-Cruz de Utrera que viene acompañando desde hace cuatro décadas a numerosas hermandades de la geografía española está viviendo un año muy especial en el que en el que acaba de culminar los actos por su cuadragésimo aniversario fundacional, coincidiendo, además, con el reconocimiento que le ha otorgado la Orden del Mostachón a su trayectoria.

Fundada en la primavera de 1981, ha ido creciendo de manera importante. José Luis Benavides, delegado de la banda de la Vera Cruz,  durante  22 años, y  ahora coordinador de la campaña para fomentar la donación de órganos y de sangre, atesora en sus recuerdos muchas vivencias, «nace como una proposición de una serie de personas que se separó de la actual agrupación musical Muchachos de Consolación, que por aquel entonces era banda de cornetas y tambores, y se ofrecieron a la hermandad. Por lo tanto, la banda de la Vera-Cruz de Utrera aparece como escisión de la banda de los Muchachos de Consolación».

Unos momentos en los que Juan Ciscares Casado ocupaba el cargo de hermano mayor de la cofradía, quién se encargó de sufragar de su propio bolsillo los gastos de uniformes e instrumentos de la formación musical. «Un coste que luego la banda se encargó de devolver con los ingresos que producía de sus actuaciones» añade Benavides.

Esto supuso en la hermandad un hito que duró 11 años ininterrumpidos, hasta 1992, cuando se rompería ese nexo de unión tras un desacuerdo entre componentes de la corporación musical, «y en la Semana Santa de 1993 la hermandad tuvo que realizar su estación de penitencia con el acompañamiento de la banda ‘Fundación Musical Ciudad de Cádiz’, dirigida por José Luis Crespo Marco» cuenta José Luis Benavides.

Después de ese contratiempo «floreció» desde mayo del 1993, hasta el día de hoy. «Siempre digo que la banda nunca se rompió porque quedaron un total de siete músicos que esa Semana Santa, salieron de nazarenos portando el banderín detrás del Señor»

Un punto de inflexión tras el que se produciría la etapa más gloriosa de la banda de música, en los que los artífices de la resurrección fueron Curro Benavides, Kisko… con la ayuda del hermano mayor de la época, Manuel Antonio Prieto.

La banda refundada aparecería en 1994, con la incorporación de 45 músicos, un número que ha ido aumentando con el paso de los años hasta estar formada actualmente por un total de 115 integrantes. Una vez incorporado en la junta directiva de la banda, José Luis Benavides contactó con Julio Vera, director de la banda de las Tres Caídas de Triana, y con su subdirector para solicitar un asesor musical que orientara mejor a la banda. Ya que por aquel entonces, la corporación musical  tocaba las marchas de oído y «para crecer profesionalmente y tener futuro a largo plazo, teníamos que interpretar las partituras» explica Benavides.

Sería Miguel Barco Ruiz ‘el abuelo’, quién inculcaría a la banda el conocimiento del solfeo, «puso las bases de lo que vendría después». De ahí viene ese especial vínculo a la banda de cornetas y tambores ‘Santísimo Cristo de la Expiración’, de la hermandad de la Esperanza de Triana, que es su padrino. Por otro lado, la periodista Susana Herrera es su madrina.

El siguiente asesor musical, José Manuel Reina fue el encargado de introducir bombardinos, «convirtiendo a la banda en pionera a nivel nacional en introducir este instrumento de viento», matiza Benavides.  A partir de ahí, comienza el ascenso meteórico de la banda, que se introduce en la Semana Santa de Sevilla, habiendo acompañando a las hermandades de San Esteban, Jesús Despojado y El Baratillo. En estos años, la banda de la Vera-Cruz se ha hecho con un nombre muy importante en la escena musical cofrade, acompañando a hermandades de casi todos los puntos de la geografía andaluza.

A lo largo de estos años, la formación utrerana ha editado cuatro discos. Por otro lado, desde 2011, cuando cumplió su trigésimo aniversario, se impulsó una importante campaña de promoción a favor de las donaciones de órganos y de sangre. Una iniciativa inédita que José Luis Benavides, tras consultar con Benjamín Monje Brenes, director de la banda durante 15 años, llevó a votación. Un proyecto al que se le ha dedicado distintas marchas que suenan en nuestra Semana Santa. Una de ellas, ‘Lágrimas de vida’, que mantiene lazos con otras bandas para llevar ese mensaje, la organización de un maratón anual de donaciones de sangre, entre otras iniciativas, así como la rotulación de una glorieta dedicada a los donantes de órganos en Utrera.

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