La conquista de las tierras más fértiles de la marisma sevillana cumple medio siglo de vida

La conquista de las tierras más fértiles de la marisma sevillana cumple medio siglo de vida

A la pedanía utrerana de Trajano llegaron los primeros colonos a comienzos de la década de los 70

Corría el año 1972 cuando comenzaron a llegar los primeros colonos a la pedanía utrerana de Trajano, un nuevo núcleo de población que nacía con orgullo, con nombre de emperador romano, para facilitar el cultivo de las tierras cercanas a la marisma sevillana. Un enclave que casi por un capricho administrativo pasaría a depender de Utrera, pero que se encontraba casi a la misma distancia del propio casco urbano utrerano como de Los Palacios y Villafranca, y de Las Cabezas de San Juan.

Mucho ha cambiado el panorama en todos los sentidos desde ese comienzo de los años 70, cuando las primeras familias de colonos arribaron a una de las dos centenares de casas que se habían construido. Llegaban con pocos medios, pero con toda la ilusión del mundo y con ganas de cultivar una tierra que, sin lugar a dudas, consiguieron convertir gracias a su incansable trabajo en una de las tierras más fértiles de la provincia de Sevilla, hasta el punto de que Trajano ha sido denominado en muchas ocasiones como ‘el jardín de la marisma’.

Este pequeño pueblo, que ha tenido históricamente una población aproximada de un millar de personas, está viviendo un año 2022 muy especial, ya que se están celebrando numerosas actividades para conmemorar el primer medio siglo de vida. Los vecinos de Trajano han creado una comisión para organizar estos actos, que ya han contado con una serie de conferencias, entre las que destaca la que pronunciará el 15 de junio la periodista y escritora Eva Díaz Pérez. Además, el fin de semana del 7 y 8 de mayo tuvo lugar una preciosa convivencia, en la que se ofreció un emotivo homenaje a los primeros colonos del pueblo, donde se pudo vivir la inauguración de una interesante exposición fotográfica que recoge lo mejor de este medio siglo y que terminó con la degustación de una gran paella.

Al busto del emperador Trajano que se encuentra en la Plaza Mayor de Trajano, que moldeó la escultora Encarnación Hurtado, se le va a unir un nuevo símbolo para el pueblo, que va a ser una especial versión de la columna Trajana que se encuentra en Roma, que va a contar con cinco anillos en los que se va a contar la evolución de Trajano y como ha permeado esta tierra el paso de los colonos a lo largo de las últimas cinco décadas.

Uno de los aspectos que, sin lugar a dudas, más ha cambiado en el último medio siglo ha sido el papel desempeñado por la mujer, que siempre ha sido central, pero que en sus inicios de cara a la galería estaba regalada a un claro papel secundario, aunque siempre fue la pieza clave de la convivencia. Como explica la presidenta de la asociación de vecinos, Pepi Morales, «las primeras colonas trabajaron muchísimo, tanto en el campo como dentro de las casas, ahora es diferente, porque la mayoría con mucho esfuerzo por parte de nuestras familias hemos tenido la oportunidad de estudiar». El padre de Pepi, como han hecho muchos agricultores de Trajano, se levantaba con las primeras claras del día para llevar a su hija a estudiar porque, como ella misma explica, «su ilusión, y por supuesto la de mi madre, siempre fue que sus hijos estudiaran, para que así no tuviésemos que afrontar todos los sufrimientos que implica el trabajo en el campo». Y es que las primeras mujeres que llegaron a Trajano tuvieron que lidiar con una situación ciertamente complicada ya que, como recuerda la propia Pepi, «tenían que trabajar muy duro en el campo, donde ayudaban a sus maridos, y además estaban obligadas a llevar adelante todas las tareas domésticas que implica llevar una casa y criar a sus hijos».

Los impulsores de la efeméride que conmemora el primer medio siglo de vida de Trajano y que está reconociendo de manera muy especial el papel de los primeros colonos tienen muy presente en su recuerdo la gran celebración que se realizó en 1997, cuando se conmemoraron los primeros 25 años de vida. Un momento en el que se editó un recordado libro titulado ‘Memorias de Trajano, un jardín en la marisma’, que fue coordinado por Diego Gómez Ojeda y Javier Mena. Toñi Durán es la presidenta de la comisión del 50º aniversario, quien ha explicado que, «en muchos sentidos, Trajano es un lugar muy desconocido para la mayoría de los utreranos, esperemos que estos actos sirvan para que nos conozca más gente. Estamos abiertos a venga todo el mundo que quiera y que conozca la pedanía».

En la actualidad, Trajano es un apacible pueblo que se encuentra en la transición de la campiña a la marisma, donde se puede disfrutar de una vida sin prisas, tranquila y vinculada al medio natural. Pero también es un lugar que se tiene que enfrentar cada a día a muchas carencias, como el mal estado de las carreteras que lo comunican con el mundo, la falta de infraestructuras, servicios o la carencia de posibilidades laborales más allá del trabajo en el campo. Coincidiendo con el 50º aniversario, se ha reactivado la asociación de vecinos, con el objetivo también de pelear para que Trajano pueda encarar el futuro con esperanza, y seguir cumpliendo años como un lugar próspero y con oportunidades. Un espacio que en su día fue un sueño para los colonos, que levantaron con su enorme trabajo, sacrificio y el sudor de sus frentes.

 

 

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