El término municipal de Utrera, en ‘riesgo alto’ de contagio por el virus del Nilo

El término municipal de Utrera, en ‘riesgo alto’ de contagio por el virus del Nilo

La consejería de Salud ha publicado un informe con los términos municipales que deben prestar mayor atención para minimizar la presencia del mosquito causante de la enfermedad

Como cada año por estas fechas, el mosquito causante del virus del Nilo se hace presente en Andalucía. En función de la zona de la comunidad, la posibilidad de infección es mayor o menor, atendiendo a diversos criterios. Y en el caso del término municipal de Utrera, se encuentra en ‘riesgo alto’, algo igual que otras 23 poblaciones de la provincia.

Así se desprende del informe elaborado por la Junta de Andalucía a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica. Este organismo se ha encargado de actualizar, tras el análisis de los datos de vigilancia del año 2021, el mapa de riesgo para minimizar el impacto de infecciones en humanos.

El citado insecto es el transmisor del virus, que se hace especialmente presente en humedales, arrozales y marismas. Dentro del término utrerano, el entorno de la pedanía de Pinzón se presenta como una de las zonas donde debe prestarse mayor atención. El virus que inocula, causante de la Fiebre del Nilo, puede provocar meningoencefalitis y, en un porcentaje muy bajo, la muerte.

El pasado año, la administración autonómica creó un programa de vigilancia y control integral de vectores para luchar con este mosquito. Son los municipios afectados los que deben reportar la situación en la que hallan y emprender la lucha contra el insecto a través de planes municipales.

En 2020 y 2021, el Ayuntamiento de Utrera puso en marcha diversas medidas de prevención y desinfección para atajar este problema. Las actuaciones se centraron especialmente en los parques, donde espacios como estanques y fuentes podían ser foco de presencia del insecto; y, especialmente, en Pinzón.

Las altas temperaturas y las lluvias de las últimas semanas son un caldo de cultivo perfecto para la proliferación de este insecto. El virus, transmitido a través de una picadura, sólo se presentará de manera grave en el 1% de las personas afectadas, que desarrollarán una enfermedad neuroinvasiva cuyas manifestaciones clínicas son encefalitis (55-60% de los casos graves), meningitis (35-40%) o parálisis flácida (5-10%). La letalidad en estos casos es de entre un 4 y un 14%, llegando hasta el 29% en los mayores de 70 años. El 80% de las infecciones son asintomáticas, pero el restante 20% pueden presentar un síndrome pseudogripal autolimitado.

La infección también afecta a aves y equinos. Ya en 2020 se registraron 125 focos en caballos en todo el territorio andaluz, mientras que al año siguiente, a finales de agosto, se contaban cuatro casos de esta enfermedad, la mayoría dados en la provincia de Sevilla.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.