Tres décadas del tren que conectó Utrera con Madrid en poco más de dos horas y media

Tres décadas del tren que conectó Utrera con Madrid en poco más de dos horas y media

La celebración de la Exposición Universal de Sevilla en 1992 trajo consigo la puesta en marcha de importantes infraestructuras. Una de ellas fue la entrada en servicio de la línea de alta velocidad, que en aquel entonces conectó la ciudad hispalense con Madrid en prácticamente dos horas y medio. Eso, unido a la red de trenes de Cercanías, ha hecho que Utrera y la capital de España estén mucho más cerca.

Fue el 21 de abril de 1992 cuando arrancó el servicio comercial de la línea Madrid-Sevilla, una infraestructura de transporte de 470,5 kilómetros y una inversión de más de 3.250 millones de euros. Fue la mayor obra de ingeniería ferroviaria realizada en España hasta ese momento, ejecutada en tiempo récord e impulsada por la voluntad de acercar nuestro país a Europa.

Su éxito técnico y comercial favoreció la apuesta por el ferrocarril y abrió el camino para desarrollar otras líneas. Además, consolidó los atributos que desde entonces han sido seña de identidad de la alta velocidad, los que hacen al tren atractivo para el ciudadano y lo perfilan como el transporte del futuro y el eje de una movilidad segura, sostenible y conectada.

Con esta infraestructura se hacía posible que el ancho de vía internacional y la alta velocidad llegaran a España, convirtiéndose de esta forma en el tercer país del mundo en incorporar este ferrocarril de altas prestaciones. No obstante, el origen de la alta velocidad ferroviaria en España hay que buscarlo unos años antes.

En la década de los 80 del siglo pasado se puso en marcha el Plan de Transporte Ferroviario (PTF), una iniciativa que pretendía fomentar y revitalizar el transporte de viajeros en ferrocarril, relegado progresivamente frente a otros modos. En el marco de este plan, se afrontaba el reto técnico de dar respuesta a la saturación que presentaba el paso de Despeñaperros para optimizar las conexiones entre el centro y el sur del país. Para ello, en 1986, y tras analizar distintas alternativas, se aprueba el Nuevo Acceso Ferroviario a Andalucía (NAFA), el proyecto para construir una nueva vía de ferrocarril a esta comunidad y recuperar así la competitividad de las comunicaciones hacia el sur.

Mientras España madura el plan, empiezan a transcender experiencias de éxito en materia de alta velocidad ferroviaria en distintos países desde que, en octubre de 1964, Japón pusiera en marcha la primera línea de alta velocidad del mundo. El éxito comercial y técnico del nuevo ferrocarril, sobre todo en Francia, y la voluntad de integración en Europa, evidenciaron que las nuevas infraestructuras debían diseñarse de acuerdo con parámetros de alta velocidad.

De esta forma, el 9 de diciembre de 1988, el consejo de ministros español adoptó un acuerdo con el que arrancaba la alta velocidad en España, estableciendo el ancho de vía internacional para las nuevas líneas de tren que se construirían en el país, incluido el nuevo trazado hacia Andalucía, con la voluntad de seguir avanzando en la integración del país en Europa.

La mayor obra de ingeniería ferroviaria, en tiempo récord

La construcción de la línea de alta Madrid-Sevilla constituyó la mayor obra de ingeniería ferroviaria realizada en España hasta ese momento. La decisión de implantar el ancho de vía europeo obligó a modificar y completar el proyecto original para sortear el paso de Despeñaperros, de forma que ya no sólo contemplaba la construcción de un nuevo tramo de acceso a Andalucía, sino de una nueva línea.

El NAFA se convirtió así en la línea de alta velocidad LAV Madrid-Sevilla, un corredor de 470,5 kilómetros de longitud que, en su día, fue el más largo de Europa en alta velocidad. Su construcción incluyó 32 viaductos, que suman 8,3 kilómetros de longitud, y 17 túneles de un total de 16 kilómetros; estructuras que en su mayor parte se concentran en el tramo correspondiente al paso por Sierra Morena.

A la magnitud del proyecto de ingeniería se sumó la construcción de nuevas estaciones en Ciudad Real, Puertollano, Córdoba y Sevilla, con la consiguiente reordenación de la red ferroviaria a su paso por estas ciudades, además de acometer la primera gran ampliación de Madrid-Puerta de Atocha.

Una movilidad segura, sostenible y conectada

La línea de alta velocidad Madrid-Sevilla no sólo fue la primera de alta velocidad en nuestro país, sino que se constituyó en línea precursora. Su éxito técnico y comercial favoreció la apuesta por el ferrocarril y abrió el camino para desarrollar otras líneas.

Además, consolidó los atributos que desde entonces han sido seña de identidad de la alta velocidad ferroviaria, los que hacen al tren atractivo para el ciudadano y lo perfilan como el transporte del futuro y el eje de una movilidad segura, sostenible y conectada: desarrollo económico y vertebración territorial, sostenibilidad medioambiental, innovación y tecnología, interoperabilidad, conectividad, velocidad y reducción de tiempos de viaje, y puntualidad y fiabilidad.

Redacción

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Redacción de Utreradigital.com

Un comentario en “Tres décadas del tren que conectó Utrera con Madrid en poco más de dos horas y media

  1. utrerano dice:

    ¿CUANDO HA PARADO EL AVE EN UTRERA?.PREGUNTO.

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