El Tribunal Supremo condena a una empresa de Utrera por el «daño moral» a cinco personas debido al ruido del local

El Tribunal Supremo condena a una empresa de Utrera por el «daño moral» a cinco personas debido al ruido del local

El Tribunal Supremo ha declarado «firme» la condena a una empresa ubicada en Utrera a pagar una indemnización a cinco vecinos de la ciudad por el «daño moral» derivado de los ruidos de un local gestionado por dicha entidad.

En una sentencia emitida el pasado 15 de diciembre y recogida por Europa Press, el Supremo aborda un recurso de casación interpuesto por la empresa afectada contra una sentencia de la sección sexta de la Audiencia de Sevilla que, a su vez, confirmaba el fallo de un juzgado de Utrera. En concreto, el Supremo detalla que todo parte de la acción protagonizada por cinco vecinos que promovieron una demanda declarativa de «inmisiones de distinta naturaleza» e indemnizatoria del daño moral contra la citada empresa y un privado a título individual, fruto de lo cual el juzgado de primera instancia número tres de Utrera estimó la demanda y declaró la existencia de «inmisiones en las viviendas de los actores, así como la condena al pago de una suma en concepto de daño moral causado».

Las partes condenadas recurrieron en apelación ante la Audiencia de Sevilla, cuya sección sexta desestimó no obstante tal recurso, según indica el Supremo. En lo que atañe a la alegación de la prescripción de la acción indemnizatoria, única cuestión que se suscita en el recurso de casación y aspecto ya esgrimido ante el juzgado, la Audiencia no compartió los argumentos de la empresa.

«Insiste la recurrente (empresa) en la alegación de prescripción de la acción que fue desestimada en la sentencia dictada en primera instancia. Alega que ha transcurrido el plazo de un año establecido en el artículo 1968 del Código Civil porque los hechos que se denuncian ocurrieron en 2006 y 2007 y la demanda se interpone en 2009, sin que haya denuncias ni quejas ni actuaciones de ningún tipo en los años 2008 y 2009», resumía la sentencia. La Audiencia desestimaba tal extremo porque «se trata de una acción por inmisiones acústicas, la actividad dañosa ha persistido durante todo el período de tiempo que la demandada explotó el local, que fue hasta finales de 2009».

«De hecho, existe una denuncia presentada el 23 de diciembre de 2009, es decir, que en el momento de presentación de la demanda la demandada explotaba el local y no consta que hubiera adoptado las medidas precisas para evitar las inmisiones, por lo que se trata de un daño continuado y la acción está ejercitada en plazo», resolvía la Audiencia.

Frente al recurso de casación contra dicha sentencia de la Audiencia que avala la sentencia inicial condenatoria del juzgado número 3 de Utrera, alegando la empresa que para el cómputo de la prescripción de la acción indemnizatoria la resolución impugnada «fija como ‘dies a quo’ el cese de la actividad y no el cese de las concretas y determinadas conductas lesivas; el Supremo ha determinado que «el recurso de casación incurre en la causa de inadmisión de inexistencia de interés casacional porque las sentencias (invocadas) a que se refiere conciernen a daños permanentes».

«En sentido propio, la recurrente no debate si la sentencia ha computado el daño desde que quepa constatar la existencia de un resultado definitivo que el agraviado conozca o pueda conocer (que es el criterio que ilustra, en todo caso, la distinción entre daño continuado y permanente), sino que discute la consumación de daños sucesivos a los específicamente consignados en 2006 y 2007 que, por otra parte, reputa existentes y concretos y que se consumaron y consolidaron en el tiempo de su respectiva producción», señala el Supremo, que declara la inadmisión del recurso de casación y declara «firme» la condena.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.