Adiós a 2021, el año en el que de nuevo la pandemia lo cambió todo

Adiós a 2021, el año en el que de nuevo la pandemia lo cambió todo

La inauguración del nuevo estadio San Juan Bosco y la apertura histórica del nuevo colegio Al-Andalus, entre los hitos más destacados en Utrera

Utrera despide un año 2021 que si hubiese que definir sólo con una palabra podría ponerle el adjetivo de ‘agridulce’. Un año en el que la ciudad y sus habitantes lo han dado todo para superar las dificultades de la vida, en el que hemos luchado a brazo partido con cuatro nuevas olas de la pandemia, en el que de nuevo nos quedamos sin Semana Santa y sin feria, en el que por momentos hemos saboreado la vuelta a la normalidad, pero en el que también muchos hemos despedido a utreranos muy especiales.

Como si un guión de un cuento se tratara, el año comenzaba bien en Utrera, con la ilusión de los más pequeños que podían ver cara a cara a los Reyes Magos en una especie de cabalgata estática que sustituyó al tradicional cortejo organizado por la asociación cultural ‘Maestro Milla’. La esperanza se podía leer perfectamente en los ojos de los mayores y de los trabajadores de la residencia del Grupo Reifs, que eran los primeros en recibir la dosis de la esperadísima vacuna contra la COVID-19.

Un año en el que comenzaban a asomar importantes proyectos para el futuro de la ciudad y donde el Ayuntamiento de Utrera daba un destacado paso, presentando un plan dotado con 28 millones de euros de presupuesto, denominado ‘Utrera Futura’ y que llegaba como un balón de oxígeno para recuperar una ciudad tocada por las consecuencias económicas de la pandemia. Todo ello en un contexto complicado, en el que la tercera ola de la pandemia golpeaba con fuerza en Utrera, dejando imágenes tan extrañas como la de la comitiva de una serie de sacerdotes de la iglesia palmaria enterrando a sus fallecidos en el cementerio de Utrera.

El año 2021 ha sido una contradicción constante, ya que gracias al empuje de los utreranos y de las administraciones, se han puesto en marcha muchos proyectos importantes y que en el futuro van a ser cruciales para la ciudad, pero siempre con la mirada puesta también en los efectos de la pandemia. Así en febrero de 2021 se vivían emocionantes momentos para los amantes de la historia, ya que se daban pasos muy importantes en el proyecto de investigación de la sinagoga del Niño Perdido. La presentación del cartel de la Semana Santa revestía de una relativa normalidad la situación, mientras que los más mayores de la ciudad comenzaba a recibir la primera dosis de la vacuna.

Con la llegada de los primeros aires primaverales, la incidencia acumulada comenzaba a dar una pequeña tregua en Utrera, la vacuna alcanzaba a los colectivos de mayor riesgo, se presentaba un nuevo y ambicioso plan municipal de movilidad y la Policía Local de Utrera estrenaba por fin sus nuevas instalaciones ubicadas en la calle Vera-Cruz. La ciudad se embargaba con el aroma inconfudible del azahar, un perfume que volvía a resultar amargo para los cofrades, que se enfrentaban de nuevo ante una Semana Santa muy difícil, sin procesiones en las calles.

El mes de abril trajo consigo la espectacular aceleración del proceso de vacunación, y los utreranos se acostumbraron a considerar el pabellón ‘Cronista Deportivo Pepe Álvarez’, más como un centro de vacunación que como un recinto deportivo. Utrera y Los Palacios unían fuerzas presentando su proyecto de cornubación, el Club Voleibol Utrera hacía historia consiguiendo el ascenso a Superliga 2 y se iniciaban las obras del centro logístico de Iturri.

Los aires del mes de mayo coincidieron con la finalización de las obras en el recinto ferial, que a lo largo del año 2021 ha mudado su piel de manera muy clara, mientras la vacunación seguía avanzando a un ritmo fantástico entre los utreranos. Un mes de reconocimientos, en el que la Orden del Mostachón anunciaba sus Mostachones de Oro 2020, para José María Martín Corrochano y José Manuel Aranda, al tiempo que el comedor social ‘Santiago el Mayor’ recibía un reconocimiento más que merecido por parte de la Diputación de Sevilla. Un mes que terminaba con una pequeña decepción para los aficionados al deporte, ya que después de una gran temporada, el Club Deportivo Utrera se quedaba a las puertas de conseguir el sueño del ascenso a Segunda RFEF.

A estas alturas del año, los utreranos ya sabían perfectamente que se preparaban para el segundo año consecutivo sin feria, y la ciudad en verano sin la perspectiva de la feria, es una ciudad que cambia bastante con respecto a lo que muchos han conocido tradicionalmente. El mes de junio dejaba una situación sanitaria más tranquila, y la celebración de diferentes eventos culturales como el bonito espectáculo protagonizado por el dúo de Los Compadres y Arturo Pérez Reverte centrado en obras de los hermanos Álvarez Quintero.

Se presentaba el ciclo de conciertos de verano en el castillo de Utrera, que traería a artistas como Dorantes o Arcángel; las Salesianas se despedían para siempre de la ciudad; y Utrera aprobaba su presupuesto más alto de la historia: 50 millones de euros.

Más de 15.000 utreranos ya habían recibido por estas fechas las dos dosis de la vacuna, Dani Ceballos explotaba de felicidad al conocer que iba a formar parte de la selección española de fútbol en los Juegos Olímpicos de Tokyo y el Club Deportivo Utrera presentaba a su nuevo entrenador, Francisco José Cordero, conocido como ‘Rubio’. A lo largo del mes de septiembre los datos de la pandemia dieron un importante respiro a la ciudad, que aunque no pudo disfrutar de una feria tradicional, sí fue escenario de mucha actividad y alegría, con la instalación del parque de atracciones ‘Vive Park’, la celebración de varias corridas de toros y de la atávica peregrinación de ciudadanos de los alrededores al santuario de Consolación para visitar a la patrona.

Además tuvo lugar la histórica apertura de las instalaciones del nuevo colegio Al-Andalus, una reivindicación de la ciudad desde hacía más de una década. Se entregaron los Mostachones de Oro 2020 en el castillo de Utrera y gracias al Ayuntamiento de Utrera se culminó de una manera muy original la película dedicada a Bambino, con la creación de un grafiti muy especial al comienzo de la calle Cristo de los Afligidos. En todo este clima cercano a la euforia, se conocía que la organización de la cabalgata de los Reyes Magos de Utrera, decidía poner en marcha el evento para el 5 de enero de 2022. Perecía que todo encajaba. Así, en líneas generales, el otoño fue plácido en Utrera, gran parte de la población ya estaba vacunada e incluso los más mayores comenzaban a recibir la tercera dosis. Una situación en la que incluso tuvo lugar, con la procesión de la custodia de Santiago, la primera procesión en Utrera desde el comienzo de la pandemia.

Parecía que todo podía volver a ser como antes, una sensación que se palpaba también en el mes de noviembre, con la histórica salida del paso de la Virgen de los Ángeles, que brindó un recuerdo inolvidable para celebrar los 50 primeros años de vida de la hermandad de la Quinta Angustia.

Un otoño cálido y seco, en el que se estrenaba en los cines de Utrera la película de Bambino, aparecía una bonita cruz de azulejos en el Niño Perdido y donde de manera sigilosa pero sin tregua, volvían a subir los contagios.

El último mes del año nos ha dejado la histórica reapertura del nuevo estadio San Juan Bosco, cuyas instalaciones han sido completamente renovadas para el disfrute de muchas generaciones de deportistas de Utrera. Pero también nos ha dejado el comienzo de un agrio asunto, con la intención de la Junta de Andalucía de convertir el hospital de Valme como el hospital de referencia de los utreranos, que desde hace más de 30 años acuden a las instalaciones del Hospital Virgen del Rocío. Un tema que incluso provocó la convocatoria de una manifestación de protesta el pasado 20 de diciembre, a la que acudieron un total de 3.000 utreranos. Un asunto por el que el Ayuntamiento de Utrera va a seguir peleando en los primeros compases del año que está a punto de asomar.

Un diciembre en el que la ciudad se vestía de Navidad y en el que abría sus puertas la ‘ciudad de los niños’ que se ha instalado en el parque de La Libertad. Un mes de diciembre en el que en muy poco tiempo, la tasa de contagios volvió a dispararse de manera vertiginosa, al igual que en toda España, y que nos ha devuelto esa sensación a la que lamentablemente ya no hemos acostumbrado, que nos indica que quizás no sea tan fácil como creíamos volver a esa vida que teníamos antes de marzo de 2020.

A pesar de todo ello ha sido un año en el que han ocurrido muchas cosas buenas para Utrera, en el que muchas pequeñas empresas y emprendedores se han recuperado y han podido seguir adelante, en el que los niveles de desempleo están por debajo de las cifras antes de la pandemia y en el que entre todos, tenemos que seguir peleando, trabajando y colaborando por este proyecto en común tan bonito que se llama Utrera.

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