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Una noche flamenca para cantar el nacimiento del Niño Jesús [GALERÍA]

El santuario de Consolación se inundó del compás que trajo consigo el recital navideño del cantaor Rafael de Utrera

Desde hace una década, al hablar del inicio de la Navidad en Utrera, las miradas se ponen en el santuario de Consolación. Allí se celebra cada año un evento que organiza la hermandad de los Muchachos de Consolación para anunciar de una manera especial el nacimiento del Niño Jesús.

En esta ocasión, el protagonista fue Rafael de Utrera, que cantó por villancicos en una noche muy flamenca. Lo hizo dejando sobre el altar del templo una docena de composiciones, entre las que estuvieron algunos clásicos como ‘Los campanilleros’, ‘Noche de paz’, ‘Gloria’ y ‘El tamborilero’, pasando por otros más modernos.

Y lo hizo en una velada en la que compartió protagonismo con varios artistas invitados. Uno de ellos fue El Amir, un guitarrista que acompañó al cantaor utrerano durante el evento, dando muestras de su buen hacer como músico. También estuvieron los niños que integran la Escolanía de Utrera, con los que Rafael interpretó tres canciones. A todos ellos se sumó la bailaora Carmen Lozano, que bailó por bulerías sobre el altar.

Junto a las composiciones típicas de estas fechas, el cantaor interpretó el ‘Padre Nuestro’, con el que quiso comenzar el concierto, mientras que el cierre de la noche llegaba de la manera más especial posible: con la archiconocida ‘Plegaria a la Virgen de Consolación’ que popularizara Enrique Montoya.

El evento, que contó con la presentación de la periodista Ana González, tuvo una primera parte que, como es tradicional, trajo consigo una exaltación navideña. En esta ocasión, corrió a cargo del sacerdote salesiano Anselmo Tomé, quien habló del significado de la Navidad acudiendo para ello a los Evangelios.

En su disertación, el presbítero hizo referencia a la aparición del ángel a la Virgen María y a las distintas escenas en las que Ella se hace presente. También abordó la figura de Jesús y su nacimiento en el pesebre, comparando la pobreza que rodeó al Mesías con la que se vive en la actualidad, al tiempo que preguntó a los presentes si «acogemos a Jesús en nuestra casa».

Asimismo, el exaltador repasó el momento de la Epifanía, acordándose de los Reyes Magos y plasmando en una carta sus deseos. Era el final de una intervención en la que se hicieron presentes los aplausos de algunas personas sin educación que, de esta manera, quisieron presionar a Tomé para que acabara.

Más allá de este desagradable momento, la noche dejó un buen sabor de boca a los presentes, en una cita en la que también intervinieron el rector del santuario, el alcalde y el hermano mayor, durante el momento en el que se entregaron los habituales obsequios a los protagonistas de la convocatoria.

Todo ello se dio cita en Consolación, donde numerosas personas acudieron a vivir de una manera especial el comienzo de las fiestas navideñas en Utrera. Y, como es habitual, con un doble trasfondo benéfico, ya que los ingresos que trae consigo este evento van destinados a sufragar el coste de la restauración del retablo mayor y a la bolsa de caridad de la hermandad.