El renacer del guión sacramental de la hermandad del Silencio, una joya del siglo XIX

El renacer del guión sacramental de la hermandad del Silencio, una joya del siglo XIX

La hermandad del Silencio, especialmente por su vertiente sacramental, atesora importantes piezas que merecen ser conservadas y puestas en valor. En ello se encuentra precisamente ahora la corporación, al poner en marcha un proyecto de restauración de su guión sacramental.

La empresa CYRTA, especializada en conservación y restauración de tejidos antiguos, se está encargando de acometer una actuación que pretende devolver el esplendor original a dicho guión, ejecutado en 1821 por el bordador Juan Bautista Carrasco Alaras. La citada pieza tiene una forma característica, rectangular aunque con su parte superior sobresaliendo, lo que le confiere una forma similar a la de una mano con el dedo índice extendido. Esto sirve para que, en el momento de la procesión, en la cual este tipo de elementos se ubican justo delante del paso de la custodia, los fieles entiendan, por medio de su particular morfología, que deben centrar toda su atención en Jesús Sacramentado.

El guión está realizado sobre un soporte de tisú de plata, de gran calidad, decorado mediante la técnica del bordado en hilos tendidos, con un ligero realce. Como elementos decorativos se emplearon multitud de canutillos lentejuelas y espejuelos, que aportan gran vistosidad y riqueza al conjunto. Asimismo, cuenta con unas pequeñas guirnaldas y campanillas de plata que se ubican en todo el extremo inferior.

Según han explicado a Utrera Digital desde la empresa restauradora, la obra muestra un estado de conservación deficiente, ya que sufre alteraciones intrínsecas, derivadas por el envejecimiento natural de los materiales constitutivos; y extrínsecas, cuyo origen se debe al uso, la funcionalidad y las manipulaciones a las que está sujeto. En este sentido, destacan los desgastes que sufre el tejido principal en las zonas perimetrales, así como pérdidas puntuales de los hilos que conforman la trama metálica plateada.

La pieza, data del año 1821, presenta un deficiente estado de conservación

En relación a la ornamentación bordada, muestra una acusada suciedad y el oscurecimiento generalizado de los distintos elementos que la componen. Esto último es provocado por la presencia de plata en la aleación de los metales constitutivos y por la tendencia de esta a oscurecer al entrar en contacto con el medio ambiente.

Desde CYRTA también hacen referencia a una intervención realizada hace ciertos años, que consistió en la aplicación de un tejido sintético dorado, por todo el contorno de la obra, para cuya fijación se empleó un producto adhesivo industrial. A todo ello se suman pérdidas puntuales de material que se observan en los bordados y que afectan, principalmente, a canutillos y lentejuelas.

Para restaurar esta pieza textil, los expertos seguirán los mismos criterios con los que se interviene una obra de arte de cualquier otra disciplina, como pueda ser escultura de Juan de Mesa o una pintura de Velázquez. Afirman que así se recurre a tratamientos respetuosos con las piezas y se deja de lado los pasados a nuevo soporte que, pese a estar muy extendidos, «hubieran conllevado la pérdida irreversible de una obra de gran valor».

Por ello, los criterios que se tendrán presentes serán el de conservación y respeto por el original, lo que hará que se respete la integridad de las piezas y no se sustituya ninguno de sus elementos originales. De esta forma, solo se actuará donde haya daños que estén poniendo en riesgo la estabilidad de la pieza. Por último, también tendrán en cuenta los criterios de discernibilidad de las intervenciones –para identificar los elementos originales de los propuestos-, así como el uso de materiales y técnicas estables y reversibles.

En cuanto al proceso de restauración, se realizarán unos estudios previos, que se convierten en algo de vital importancia para actuar sobre una obra de estas características. Se centran, principalmente, en estudios de carácter material y técnico.

De igual modo, se acometerán trabajos de microaspirado, con el fin de eliminar la totalidad de los restos de polvo y demás depósitos de suciedad que se reparten sobre la superficie del conjunto; eliminación del añadido sintético, teniendo en cuenta que impide obtener una correcta lectura de la pieza, ya que oculta parte de la ornamentación bordada; y humidificación, mediante la aplicación de vapor frío, de forma controlada, que aportará a las fibras una mayor flexibilidad y resistencias que ayudarán a corregir deformaciones puntuales.

El proceso de restauración del guión sacramental también contempla tareas de consolidación, centradas en las zonas debilitadas del tejido de tisú y en las del bordado que presenten elementos parcialmente desprendidos; y encapsulado, mediante la colocación de un tejido reticular, debidamente teñido, para proteger las partes más debilitadas y que puedan estar más expuestas a sufrir roces. Finalmente, atendiendo al carácter funcional que posee la obra, se repondrán los elementos perdidos por otros de similares características, pero siempre teniendo presente el criterio de discernibilidad, lo que permitirá distinguirlos de los materiales originales.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *