La «Tabula Siarensis», el testimonio más valioso del pasado romano de Utrera

La «Tabula Siarensis», el testimonio más valioso del pasado romano de Utrera

El año 2020 comenzaba con la noticia del cierre del Museo Arqueológico Provincial, ubicado en la plaza de América de Sevilla y donde se encuentran auténticos tesoros que sirven para entender mejor la historia y el pasado de la provincia hispalense en su conjunto. Hasta el 2022 esta instalación va a permanecer cerrada, ya que se va a llevar a cabo una importante remodelación del edificio, que fue diseñado por el gran arquitecto Aníbal González, para la exposición Iberoamericana de 1929. Una restauración que supone el traslado en 16.000 cajas de toda la colección que se expone en este museo, en la que hay algunas piezas como la «Tabula Siarensis», que son esenciales para construir el puzzle que nos narra la historia de Utrera.

La «Tabula Siarensis» es un documento epigráfico de bronce, con una anchura que oscila entre los 34 y los 57 centímetros y una altura que se mueve entre los 29 y los 32 centímetros, que es por derecho propio el hallazgo de época romana más importante que se ha encontrado en tierras utreranas hasta la fecha. Ha suscitado todo tipo de investigaciones, numerosos especialistas se han sumergido en este rico texto, que contiene nada más y nada menos que un decreto del Senado Romano en honor al hijo adoptivo del emperador Tiberio, quien realmente era su sobrino Julio César Germánico.

En las últimas décadas esta tabla epigrafiada ha podido contemplarse en las vitrinas del Museo Arqueológico, un edificio que exponía un fondo muy interesante de este tipo de documentos encontrados en diversos puntos de la provincia de Sevilla. En concreto el texto contiene las disposiciones que debían rendirse a la memoria de Germánico, hijo adoptivo del emperador Tiberio, y que había muerto en extrañas circunstancias en Antioquía, en el año 19 d.C. El primer fragmento de la tabla lo que hace principalmente es desarrollar las noticias transmitidas por el historiador Tácito, en las que se habla de la construcción de tres arcos con fantásticos relieves, uno en Roma en el circo Flaminio, otro en el bosque sagrado del monte Amano en Siria y el último en las orillas del río Rhin.

El Indiana Jones de la campiña

Para conocer el momento en el que fue hallado en el término municipal utrerano este importante vestigio arqueológico, hay que retrotraerse hasta el año 1984, situándonos en una de las zonas más ricas en yacimientos de toda la comarca, como es el área de La Cañada y la Torre del Águila. Tanto los restos arqueológicos como las investigaciones realizadas por los especialistas, indican que nos encontramos en una zona en la que existió un importante núcleo de población en la época romana, que incluso llegó a acuñar moneda y que llevaba por nombre Siarum. Su ubicación se correspondería con el lugar en el que actualmente está el asentamiento de la Cañada, muy cerca del pantano Torre del Águila, en el recientemente creado nuevo municipio de El Palmar de Troya.

A finales de los años 70 y a comienzos de los 80, esta era una zona que conocía palmo a palmo el escultor y amante de la arqueología utrerano Pedro Hurtado, la persona que localizó la importante «Tabula Siarensis» y que ha sido crucial para que nos hayan llegado hasta nuestros días muchos vestigios arqueológicos que sirven para explicar la historia de Utrera. Pedro podría ser considerado como una especie de «Indiana Jones» de la campiña, una persona que está detrás de algunos de los yacimientos más importantes de la historia de Utrera y que encontró la «Tabula Sierensis» en el entorno de La Cañada y la Torre del Águila. Hurtado encontró muchas más piezas valiosas que puso en manos de diferentes instituciones y que así han llegado hasta nuestros días para poder ser estudiadas.

Ejemplares de estas características llegaron a las ciudades más importantes del Imperio Romano, muestra de un sistema casi perfecto de comunicaciones que permitía que se salvaran miles y miles de kilómetros. Que una de estas tabulas llegara hasta Siarum o Searo, es una muestra más de la importancia que pudo llegar a tener la ciudad romana que se esconde en el subsuelo de toda la zona de La Cañada, en un emplazamiento en el que los más soñadores llegan incluso a afirmar que podría estar escondido un espléndido teatro romano.

La remodelación del Museo Arqueológico Provincial, va a impedir que durante un par de años los amantes de la historia puedan estar cara a cara frente a este trozo de historia que nos conecta directamente con la Utrera romana. No se trata del único elemento con sello utrerano que guarda este museo, donde también destacan las piezas que componen el yacimiento de «Olivar Alto», hallado nuevamente por el incansable Pedro Hurtado, compuesto por más de un centenar de enterramientos de época íbera, turdetana y romana, además de una enigmática máscara de actor, parte esencial de un especial ajuar funerario.

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