La transformación del recinto ferial de Utrera comenzará «de forma inmediata»

La transformación del recinto ferial de Utrera comenzará «de forma inmediata»

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Las obras de reurbanización del recinto ferial de Utrera comenzarán «de forma inmediata». Lo ha anunciado el alcalde, José María Villalobos, tras conocerse la suspensión de la Feria de Consolación este año para evitar la expansión del Covid-19.

Pocos días antes de que se decretase el estado de alarma, las máquinas llegaron a dicho rincón de Utrera para iniciar los trabajos. Sin embargo, la crisis sanitaria obligó a paralizar un proyecto que iba a esperar hasta septiembre, para así evitar cualquier tipo de contratiempo que pudiera producirse de cara a la celebración de las fiestas patronales. Sin embargo, una vez que se ha anunciado la cancelación de la feria, las máquinas retomarán de nuevo los trabajos previstos, con la intención de desarrollarlos con la mayor comodidad posible.


El recinto ferial va a contemplar en los próximos meses cómo se derriban las actuales construcciones, se preparan los terrenos, se crean nuevas calles y se reordenan las redes de abastecimiento, para que se estrene en 2021.


El plazo de ejecución es de cuatro meses, con una inversión de 1,3 millones aportada por la Diputación, el Consorcio de Aguas del Huesna y el Ayuntamiento


El plazo de ejecución previsto es de cuatro meses. En este sentido, se ha establecido un plan paralelo al desarrollo de las obras, que facilite los desplazamientos por la zona y evitar molestias a los ciudadanos.

La inversión total de este proyecto es de 1.313.000 euros, que serán sufragados por tres administraciones públicas: la Diputación provincial de Sevilla aportará 545.000 euros a través del Plan Supera, el Consorcio de Aguas del Huesna participará con 255.000 euros y el Ayuntamiento de Utrera pondrá los 513.000 euros restantes.

Recreación virtual de la futura caseta municipal y su entorno

En la edición de 2021 de la Feria de Consolación, los utreranos y visitantes podrán recorrer un espacio con importantes novedades. Una de las principales señas de identidad del reformado recinto ferial será la gran presencia de vegetación. Está previsto plantar 394 árboles, fundamentalmente almeces y fresnos, aunque también habrá otras especies más ornamentales en torno a las glorietas. De los actuales eucaliptos que existen en el recinto, 96 se mantienen –fundamente los que están en la zona más antigua de la feria-, mientras que otros 97 se eliminan al no presentar unas condiciones adecuadas y se sustituyen por 193 árboles.

Por otro lado, la actual caseta municipal desaparece con el objetivo de centrarla en el conjunto del recinto ferial y modernizarla, dotándola de servicios para convertirla en un edificio público de usos múltiples. Se accederá a ella por una glorieta adoquinada y tendrá un espacio ajardinado en todo su perímetro con una pérgola de glicinias, que es una planta trepadora.

También desaparece la caseta de obra, que se dedica a cuestiones de seguridad ciudadana, con el objetivo de crear en ese espacio una nueva manzana de casetas de socios y, al mismo tiempo, permitirá abrir dos nuevas puertas al parque de Consolación, para que ambos espacios queden más integrados. En este caso, dicha caseta se situará en una parcela municipal que se encuentra junto a la barriada Naranjal de Castillo, al lado de las actuales casetas de juventud.

Las zonas que no estarán afectadas por la reurbanización de la feria son las calles Bulería y Soleá, y las aceras par de las calles Toná y Fandango. Así, con la nueva configuración del recinto se modifica por completo todo el espacio que se fue creando con las ampliaciones de las últimas décadas, y ahora nacen tres manzanas de casetas, con calles en paralelo a la calle Bulería.


El recinto estrenará calles, aumentará la arboleda, reubicará la caseta municipal e incorporará infraestructuras, entre otros cambios


En cualquier caso, se ha procurado que los cambios para los caseteros sean los mínimos e imprescindibles. Se van a mantener los nombres de las actuales calles -y se van a crear otras nuevas-, también las casetas seguirán teniendo su mismo vecindario y localización dentro de las calles, salvo algunos casos particulares que sí traerán consigo la alteración de sus ubicaciones. Las casetas de juventud se reubicarán en la manzana más alejada del real, siendo frontera entre éste y la zona de chiringuitos y parque de atracciones.

La pavimentación que se va a realizar corresponde a los acerados perimetrales del recinto, que servirán de límites entre el ferial y las barriadas que lo rodean. A ello se suman las manzanas que limitan con el estadio San Juan Bosco y con el instituto Virgen de Consolación, para que puedan funcionar como aparcamiento durante el resto del año. El resto seguirá siendo de albero, habiéndose estudiado la forma para contenerlo en su interior y que en las épocas de lluvia no se desplace. También se mantendrá el carril bici que actualmente discurre por esa zona de la ciudad.

Plano del recinto ferial tras su reurbanización

Por otro lado, la principal intervención que se va a realizar es la que atañe a las infraestructuras básicas: colocación de alumbrado público, un nuevo centro de transformación eléctrica, instalación de tomas de agua y arquetas de saneamiento fijas, creación de un sistema de riego para el arbolado, y eliminación del tendido aéreo que será soterrado. A ello se sumará la instalación de mobiliario urbano, diseñado a partir de las nuevas papeleras que se han distribuido por toda la ciudad.

Con este proyecto no sólo se reurbanizará el recinto ferial y se le dotará de las infraestructuras necesarias, sino que permitirá habilitarlo como un espacio de uso y disfrute de los ciudadanos durante todo el año, integrándose como un recurso más de las barriadas adyacentes.

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Redacción de Utreradigital.com

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