La restauración del retablo de Consolación deja al descubierto varios curiosos hallazgos (GALERÍA FOTOGRÁFICA Y VÍDEO)

La restauración del retablo de Consolación deja al descubierto varios curiosos hallazgos (GALERÍA FOTOGRÁFICA Y VÍDEO)

Los trabajos de restauración del retablo mayor del santuario de Consolación han superado ya el ecuador de su plazo de ejecución. En junio está previsto que culmine un proyecto que se encuentra al 65% de su desarrollo.

El paso de los años que atesora esta pieza la ha llenado de distintas curiosidades que ahora, gracias a esa intervención, han quedado al descubierto. Algunas de ellas han sido desveladas por Juan Manuel Macías, que es uno de los redactores del proyecto de restauración, junto a Fátima Domínguez.

Así, han descubierto un papel de periódico integrado en el retablo, que se ha recuperado de manera curiosa y fortuita como «un registro documental de primer orden». Dicha página está fechada en 1912, recogiendo la noticia sobre la muerte de un pintor de Utrera. ¿Y por qué estaba en el retablo? Porque se había arrugado para emplearla con el objetivo de conseguir una reintegración volumétrica.

Pero no es la única sorpresa que se han llevado los restauradores, ya que también han encontrado una pequeña hacha de sílex, del Neolítico. «Parece que fue colocada con una cierta intencionalidad, aunque desconocemos quién lo hizo», ha reconocido Macías. En cualquier caso, ya se ha informado de ello a las autoridades de Patrimonio de la delegación provincial de Sevilla.

Por la envergadura del retablo, y especialmente por el mal estado en el que se encontraba, este proyecto de restauración es «uno de los más complejos a los que nos hemos enfrentado después de más de un cincuentena de retablos a lo largo de nuestra trayectoria». Así se ha expresado Juan Aguilar, responsable de la empresa Ágora Restauraciones, que es la que está encargándose de devolver el esplendor original a esta preciosa obra barroca. En este sentido, ha explicado que «la estructura arquitectónica del retablo estaba en muy mal estado», a lo que se suma «la exfoliación que presentaba como consecuencia de las filtraciones que sufrido». Además, los expertos se han encontrado una gran cantidad de repintes, «en casi el 100% de la obra», que estaban ocultando «la verdadera policromía y el verdadero dorado que aún se conserva debajo de esos estratos, aunque también hay algunas zonas con gran falta del dorado».

Entre 1703 y 1713 se levantó el magnífico retablo que cobija a la Virgen de Consolación, mientras que la policromía y el dorado están fechados tres décadas más tarde. Precisamente ya se ha superado la fase de consolidación de la pieza, estando los trabajadores ahora centrados en la reintegración volumétrica y cromática. En este sentido, la ley de patrimonio es la que está marcando hasta qué punto puede llegarse en la reintegración, con la intención de que no se convierta en un falso histórico. Así, Aguilar ha señalado que pueden incorporarse «elementos que forman parte de la estructura del retablo», así como, por ejemplo, puede intervenirse en la falta de cornisas «para no deteriorar la visualidad del retablo, aunque han de construirse con un material distinto a la madera, en este caso con plástico, para que en el futuro pueda saberse qué partes son originales y cuáles añadidos». Mientras, en relación al dorado del retablo, «no pueden colocarse nuevas capas de oro, pero estamos recuperando la visión general dorada con un material distinto como es la mica, que le confiere el mismo tono de color pero que, al verlo de cerca, nos permite contempla la diferencia entre lo original y el añadido».

Un nutrido grupo de personas, de diversos ámbitos de la sociedad, han tenido la oportunidad de contemplar de cerca el desarrollo de los trabajos. Entre ellos estaba el alcalde, José María Villalobos, quien ha reconocido que «merecía la pena hacer el esfuerzo que está realizando el Ayuntamiento», ya que va a asumir la aportación de 500.000 euros del presupuesto total, mientras que otros 200.000 euros los pone la Iglesia. En este sentido, quiso agradecer el apoyo el Arzobispado, «no solo en el retablo, sino en la consolidación del camarín de la Virgen de Consolación y de las escaleras de acceso», que ha financiado con otros 200.000 euros. A ello se suma la partida destinada a la parroquia de Santiago el Mayor. «Es un esfuerzo común por el patrimonio de todos los utreranos» en un año que se presenta muy especial para Consolación, ya que en este 2020 se cumplen cinco siglos de la ermita que dio lugar al actual santuario. «Estamos trabajando, de la mano del rectorado, en el programa de actos conmemorativos», anunció el alcalde.

Por su parte, el rector del santuario de Consolación, Joaquín Reina, agradeció el esfuerzo del Arzobispado y el Ayuntamiento, y recordó que este templo «es de todos», por lo que llamó a la colaboración de los utreranos, para que realicen aportaciones económicas.

Finalmente, el ecónomo de la Archidiócesis de Sevilla, Alberto Benito, tuvo palabras de agradecimiento a Reina porque «gracias a su inquietud hemos podido poner en marcha este proyecto». A ello se unieron los agradecimientos al Ayuntamiento, y a Caja Rural de Utrera que, «a través de su fundación, va a bonificar los intereses del préstamo que va a pedir el rectorado para poder hacer frente a esta intervención».

 

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