Un repaso por la historia de las salas de cine en Utrera

Un repaso por la historia de las salas de cine en Utrera

A pesar de todos lo cambios que ha experimentado la sociedad en la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, el cine ha seguido manteniéndose como una de las actividades preferidas por el gran público para ocupar su tiempo libre. De la misma manera, el cine ha sido también capaz de adaptarse a los tiempos y ha conseguido ser fiel reflejo de cada época.

Aunque los televisores sean cada vez más grandes, cómodos y modernos, nada es comparable a la atracción que supone ver una película en la gran pantalla, y de eso Utrera sabe mucho, porque a lo largo de las últimas décadas son muchas las salas de cine o cines de verano que han existido en la localidad, y todos con una importante afluencia de público.

Para rastrear los inicios de las proyecciones de cine en la localidad, hay que remontarse antes de la Guerra Civil española, concretamente a la década de los 20. Los primeros cinéfilos acudían a la plaza del Altozano para disfrutar de las películas de cine mudo. La fiebre por el llamado séptimo arte se había extendido por toda España, donde en sus inicios era una actividad reservada a las clases altas, aunque se extendería rápidamente a todos los estratos de la sociedad. En la plaza del Altozano, siempre que el tiempo lo hacía posible, se extendía una gran sábana y allí era donde se proyectaban las imágenes, todavía sin sonido. Los utreranos de forma curiosa, llamaban a esta actividad «ir a ver los cuadros».

Para encontrar la primera sala de cine cubierta de Utrera hay que situarse en el actual teatro municipal «Enrique de la Cuadra». En este recinto comenzaron a proyectarse películas antes de la Guerra Civil, y tras la contienda continuó esta actividad que cada vez tenía un mayor número de seguidores. Es en este recinto donde el cine comienza a convertirse en un instrumento de entretenimiento para la masa, y allí convivían las clases más pudientes con el pueblo llano, que ocupaba el famoso ‘gallinero’, sector del teatro donde las entradas eran más económicas. Manuel Velayos fue el empresario que dio empuje suficiente a la proyección de películas en este espacio.

Era una época en la que las salas de cine eran empresas pequeñas, no como en la actualidad, donde se han popularizado los multicines, propiedad de grandes empresas. Los hermanos Matos, junto a Joaquín Jiménez, son los que se aventuran en la década de los 50 a abrir el famoso Cine Alcázar, que en un primer momento era al aire libre, para convertirse en cubierto poco después. Estaba situado en la calle La Fuente Vieja, y allí el cine en Utrera sigue su proceso de popularización, con la proyección sobre todo de películas western y de género romántico.

A comienzos de la década de los 70, la primera película que se pudo ver en el Cine Avenida fue Lawrence de Arabia, una sala que estaba situada en la calle Vicente Giráldez y cuyo fundador fue Manuel Palma. Por otra parte, la última de las salas de cine de estas características que existió en Utrera fue el Cine Andalucía, que estaba ubicado en la calle Las Mujeres y en el que también tuvo lugar la celebración de algunos pregones de Semana Santa e incluso festivales de flamenco. Esta sala, abierta por Rafael García Salazar, no estuvo muchos años en funcionamiento.

El cine se había convertido, no sólo en Utrera sino en prácticamente todo el mundo, en un una auténtica industria y en un especie de válvula de escape para la gran mayoría de la población. Pero lo que sí fue un auténtico fenómeno sociológico fue el surgimiento de los cines de verano en Utrera, que durante casi medio siglo se convirtieron en auténticos hervideros.

El Sur es una tierra en la que la vida al aire libre durante los meses de verano es una práctica habitual, por eso en Utrera durante muchos años funcionaron numerosos recintos que se habilitaban para ver películas en verano y que después a lo largo del año no se utilizaban. El precio de las localidades era más económico que en los cines cubiertos, no había ningún problema por llevarse comida y bebida de casa, e incluso en algunos funcionaban chiringuitos en los que se podían tomar unas tapas. Fueron en estos recintos donde muchos comenzaron los primeros flirteos y en muchas ocasiones el auditorio entero rompía a carcajada limpia cuando un espectador se levantaba en plena proyección e interactuaba con algunos de los protagonistas de la película dándoles consejos o reprendiéndoles por su actitud.

El precedente de los cines de verano en la localidad lo tenemos en el ya mencionado de la plaza del Altozano, pero quizás el primero en toda regla fue el Andaluz Cinema, ubicado en la calle Catalina de Perea, a principios de la década de los 50. Después llegarían muchos más recintos para disfrutar del cine en verano, como por ejemplo el Cine Alcázar de verano, que estaba ubicado en la calle Buenos Aires; o el del teatro, que se situaba al final de la Vía Marciala, en la plaza de España. Aunque quizás el más recordado por la mayoría de los utreranos era el cine de verano que se instalaba en la antigua plaza de toros de Utrera.

También funcionó desde los años 60 hasta la década de los 80 el Cine Álvarez Quintero, detrás del antiguo mercado de abastos; o el instalado por la empresa del Cine Avenida, que se situaba en la avenida San Juan Bosco, cerca de la barriada Coca de la Piñera. También se habilitó un cine en la barriada de la Exportadora, mientras que el último cine de verano que ha funcionado en la localidad se encuadraba en la carpa del castillo. A todo ello se une la proyección de películas que se viene experimentando en los últimos años, primero en el patio de armas del castillo, y posteriormente en el patio del colegio Álvarez Quintero.

Éstas –y algunas convocatorias en el teatro municipal- han sido las únicas películas que han podido disfrutar los utreranos desde que en 2012 echó el cierre el multicines que existía en el centro comercial «Los Molinos». Esta travesía por el desierto va llegando a su fin, tras adjudicarse nuevamente la gestión de estas salas de cine, que volverán a abrir sus puertas para que los ciudadanos tengan la oportunidad de volver a disfrutar del séptimo arte sin salir de su localidad.

 

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Redacción de Utreradigital.com

Un comentario en “Un repaso por la historia de las salas de cine en Utrera

  1. Celestino dice:

    No mencionas el cine de verano que hubo en Calle de Parpagón, detrás de la Venta Pepín. Si no me equivoco estuvo en la década de los 80. No sé si ha habido más cines de verano como estos por la localidad, pero este en concreto nadie lo olvida por esta zona de Utrera como para no mencionarlo en el artículo.

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