Un reconocimiento a toda una vida dedicada a la hermandad de la Trinidad

Un reconocimiento a toda una vida dedicada a la hermandad de la Trinidad

Comparte esta noticia:

La historia de la hermandad de la Trinidad a lo largo de las últimas ocho décadas va inevitablemente ligada a la de un utrerano, la de Francisco Ruiz Carrión, conocido popularmente como Curro Primo. Él lleva toda su vida vinculado a esta corporación, por lo que ha recibido el homenaje de la familia trinitaria.

Coincidiendo con los cultos en honor al Señor en su Entrada en Jerusalén, le han entregado un cuadro en el que se pone en valor los 80 años que lleva formando parte de dicha cofradía. Desde la entidad han destacado que todo ese tiempo «siempre ha estado haciendo hermandad, y es un ejemplo a seguir por todos los hermanos de la Trinidad».

Su experiencia en el seno de este colectivo religioso le lleva a ser el miembro más mayor y de más antigüedad de cuantos integran la nómina de hermanos. No en vano, con tan solo cuatro meses, en 1940, su padre lo inscribió en la corporación trinitaria, viviendo desde entonces todo tipo de vicisitudes en el seno de entidad de la calle «La Fuente».

En la década de los 40 del pasado siglo XX tuvo lugar una campaña para relanzar la hermandad de La Trinidad, que no atravesaba una buena época. En esta campaña, muchos comerciantes del centro de Utrera, entre los que estaba el padre de Curro Primo, decidieron entrar en la hermandad para apoyarla y ayudarla en su resurgimiento. «En aquella primera época había muchas cosas por hacer y hacía falta mucho apoyo, se salía prácticamente de prestado gracias a la implicación de Jesús Nazareno y el Santo Entierro, que nos cedían muchos de sus enseres», recuerda.

La hermandad de la Trinidad ha pasado por todo tipo de avatares en las últimas décadas, siendo además una corporación humilde que ha tenido que luchar contra viento y marea. Curro Primo ha vivido el hundimiento del tejado entero de la capilla, incendios que afectaron gravemente tanto a la Virgen de los Desamparados como al Cristo de los Afligidos, problemas en la cúpula del templo y en los inmuebles colindantes a la iglesia. En palabras de este utrerano, «todos estos problemas se pudieron arreglar en su momento gracias a la ayuda de hermanos y ciudadanos de Utrera».

Pero no todo han sido tristezas en estos 80 años, ya que este utrerano ha sido parte fundamental en muchos de los progresos que la hermandad ha conseguido. En los años 90, junto a otros tres hermanos, formó una comisión para recaudar fondos de cara a completar el dorado del paso del Cristo de los Afligidos. Pusieron en marcha un pionero sistema de donaciones mensuales, gracias al cual consiguieron el objetivo y dotaron a la hermandad de un magnífico paso. Una vez que se alcanzó este logro, se siguió con el mismo sistema para comprar las figuras que componen el actual misterio de la Borriquita.

Curro Primo vive con mucha intensidad numerosos momentos de la estación de penitencia de la corporación utrerana, aunque confiesa que «el momento del paso de la Virgen por el Arco de la Villa es muy emocionante, sobre todo para mí que suelo ir muy cerca de Ella».

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *