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El recinto ferial de Utrera experimentará importantes cambios en 2020, con la creación de nuevas calles y la mejora de espacios

El Ayuntamiento está trabajando en un importante proyecto que va a llevar a cabo una transformación y mejora profunda del recinto ferial de Utrera, en un impulso que se hará efectivo con la creación de calles, la redistribución de casetas y la plantación de nueva arboleda. Algunos de los principales cambios que supondrá este proyecto llegarán ya en 2020.

Según ha podido saber Utrera Digital, entre las principales novedades se encuentra la demolición de la actual caseta municipal, la anexa que ocupa el servicio de Protección Civil y las de tipo privado que están en la calle Toná (Amigos del Aire y Peña Curro de Utrera). De esta forma se pretende conectar el recinto ferial de una manera más directa con el parque de Consolación, lo que permitirá la creación de dos nuevas puertas. Además, la desaparición de todas esas construcciones dejará espacio para prolongar la calle Bulería y para crear otras nuevas que serán ocupadas por casetas.

Con el nuevo diseño de la feria, la caseta municipal pasará a levantarse en el actual cruce de las calles Seguirilla, Fandango y Alegría. Todo ese espacio –hasta la calle Cantiña- que ahora está poblado por casetas privadas será ocupado por la municipal, de forma rectangular, que quedará exenta y contará en su parte delantera –hacia el Camino de los Adrianes- con una plaza.

A pesar de este destacado cambio, el recinto ferial mantendrá su actual número de casetas, aunque quedarán ordenadas de otra forma. Será posible gracias a la creación de nuevas calles y placitas, paralelas al paseo de Consolación, en la zona donde actualmente se encuentran los chiringuitos y los espacios dedicados a la juventud. Así, se plantea la redistribución de las casetas familiares, las casetas de juventud, los chiringuitos, los puestos de comida y los de otro tipo de artículos,… e incluso se prevé el traslado de la caseta de Protección Civil junto a la calle Ginés de Boluda.

Otro de los cambios que se contemplan tiene que ver con la pavimentación del recinto ferial. El plan municipal señala que los espacios de acera donde se instalan las casetas queden con albero, mientras que el adoquín sea el elemento principal de los viarios. Ello se suma el actual asfaltado de las calles Fandango y Seguirilla, y el adoquinado de Toná y Soleá.

Por otro lado, el proyecto prevé la plantación de un amplio número de nuevos árboles, para dar sombra a toda la parte de más reciente creación de la feria. Así, se mantienen los actuales 109 ejemplares, mientras que se anuncia la colocación de otros 598. En este sentido, se conservan los eucaliptos históricos, que se unen a almeces y frenos, empleados especialmente ahora también en el paseo de Consolación, así como árboles del amor, moreras fruitless y perales de flor. Además, en la plaza que se creará delante de la caseta municipal se plantarán palmeras, las entradas al real de la feria se marcarán simbólicamente con cipreses, y se situarán 37 rosales sevillanos de color rojo en la glorieta elíptica que existe entre las calles Toná, Seguirilla y Fandango.

La propuesta del Ayuntamiento recoge la renovación de la red de abastecimiento y saneamiento para las casetas, el alcantarillado público, la instalación de red de riego para el arbolado y que el tendido eléctrico sea soterrado. A ello se suma la colocación de farolas por todo el recinto, papeleras y fuentes para beber, además de construir dos bancos circulares de albañilería en sendas glorietas de nueva creación.

El proyecto mantiene el carril bici que atraviesa el recinto ferial. Además, para el resto del año, se contempla la señalización de aparcamientos que absorban los vehículos que se desplazan cada día al entorno del paseo de Consolación. En concreto, en la calle Bulería, en la trasera del instituto Virgen de Consolación, se plantean 47 plazas de estacionamiento, que se suman a las 38 previstas en la calzada; junto al estadio municipal San Juan Bosco, en la calle Soleá, serán 66 las plazas que se marquen, a las que se suman otras 14 en la calzada; y en la calle Toná, 14 en la calzada.

«Las personas que disfrutan la feria, conocen las necesidades que tiene el recinto»

Las actuaciones más importantes que se han llevado a cabo en el recinto ferial de Utrera han cumplido ya más de dos décadas, por lo que el Ayuntamiento entiende que ha llegado el momento adecuado para acometer un nuevo proyecto y llevar a cabo actuaciones que sirvan para mejorar el estado actual del recinto ferial y propiciar que este terreno se integre de una manera más satisfactoria en el resto de la ciudad. De todas maneras, el alcalde de Utrera, José María Villalobos, ha lanzado un mensaje claro: «vamos a mejorar la feria, pero va a seguir siendo completamente reconocible».

En este sentido, ha explicado que «las personas que disfrutan y exprimen al máximo la feria, son al mismo tiempo quienes conocen más de cerca las necesidades que tiene este recinto». El primer edil utrerano señala que «durante el resto del año el recinto ferial podemos decir que prácticamente es un campo de albero, lo que provoca un importante deterioro en las instalaciones e infraestructuras que después se usan durante la feria, como las tuberías e instalaciones eléctricas y de saneamiento».

«Creo que es un proyecto que les va a encantar a los utreranos, porque la feria tiene muchas necesidades, unas que sí se ven y otras que no se ven, por lo que ha llegado el momento de tomar ciertas decisiones, aunque lo queremos hacer de manera tranquila y sosegada», apunta Villalobos.

Uno de los principales retos que trata de abordar este proyecto es el de integrar en la medida de lo posible el recinto ferial en el casco urbano durante todo el año, ya que es un terreno que alcanza las siete hectáreas de superficie que, como explica el alcalde, «fractura en cierta manera la ciudad y tiene muchísimas posibilidades».