El decisivo papel de Utrera en la Batalla de Bailén

El decisivo papel de Utrera en la Batalla de Bailén

A comienzos del siglo XIX, Utrera es un lugar tranquilo, con huertas muy productivas y una ganadería incipiente. Estas características, unidas a su posición estratégica, la convierten en un lugar vital en la lucha del pueblo español contra los invasores franceses. Sus campos, repletos de productos importantes, la convierten en uno de los lugares elegidos para que las tropas españolas se prepararan para una de las batallas más importantes de toda la Guerra de la Independencia, que iba a tener un resultado que cambiaría el curso de la historia, la Batalla de Bailén.

Mucho se ha hablado de la enconada lucha que mantuvo el pueblo español con el ejército napoleónico que, con la excusa de extender los ideales de la Revolución Francesa por toda Europa, pretendía dominar el territorio nacional. Curiosamente, España se encontraba dividida y algunos pensaban que lo mejor era convertirse en un satélite de Francia. Entre estos afrancesados destaca también un utrerano cuya leyenda se ha agigantado a lo largo de la historia, el Abate Marchena.

Pero los franceses no contaban con el hecho de encontrarse también un pueblo que iba a luchar con una fuerza inusitada por cada palmo de terreno. Los ciudadanos y campesinos se armaron y se convirtieron en auténticos expertos, poniendo en marcha por primera vez en la historia una táctica bélica que después se terminaría llamando como guerra de guerrillas. Cualquier instrumento, ya fuera un pico, una pala o un palo, servía para hacer frente al invasor francés.

En este contexto surge también un grupo que ha quedado para la historia y cuya participación fue realmente clave para que los españoles se impusieran en la Batalla de Bailén, como fueron los garrochistas. La mayoría de ellos procedían de Utrera y de Jerez, y no eran más que jinetes voluntarios que aportaban su propia montura y que poseían como principal arma la lanza que habitualmente se usaba para conducir al ganado bravo en el campo. Su valor, y sus temibles cargas contra los franceses en el campo de batalla, fue vital para diezmar a las tropas enemigas y sobre todo para infundir valor al ejército español, que veía cómo garrochistas acostumbrados al trabajo en los campos eran capaces de imponerse a uno de los ejércitos más temibles y mejor organizados de la historia.

De esta forma, Utrera jugó un papel ciertamente importante en todo el desarrollo de la guerra contra los franceses. Los ejércitos españoles tomaron la localidad como un auténtico cuartel general, donde encontraron un verdadero granero de lujo para alimentarse mientras se ejercitaban y se preparaban para tomar parte en las batallas más importantes. Pero la importancia de Utrera se agiganta al ver el papel jugado por el escuadrón de los garrochistas que, con el paso de los años, se ha convertido prácticamente en toda una leyenda, por su valentía y coraje en el campo de batalla.

Lo que más llamó la atención del pueblo fueron los garrochistas, que venían delante, vestidos como los hombres del campo en Andalucía, con el sombrerito de calaña de copa baja con moña y, como armas, las garrochi-lanzas que usan para picar las reses en el campo y un cuchillo de monte en la faja, el pañuelo de color rojo en la cabeza atado a la nuca cuyos picos caían sobre la espalda dejando ver una coleta envuelta por redecilla negra, chaquetilla corta con hombreras y caireles, chaleco medio abierto por el que asomaba un pañuelo atado al cuello, faja negra o roja, calzones ajustados hasta la rodilla y botín abierto que dejaba ver medias azules o blancas.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *