Caja Rural de Utrera certifica una década de crecimiento y cierra el ejercicio con 1,1 millones de beneficio (VÍDEO)

Caja Rural de Utrera certifica una década de crecimiento y cierra el ejercicio con 1,1 millones de beneficio (VÍDEO)

Caja Rural de Utrera ha vuelto a demostrar un año más su crecimiento, ofreciendo un magnífico resultado. Tanto es así que lleva una década de constante crecimiento y ha cerrado el último ejercicio con un beneficio de 1,1 millones de euros.

De ello se ha hablado en la asamblea general correspondiente a 2018, celebrada en el monasterio de Consolación, donde se aprobaron las cuentas «de un excelente ejercicio». Así se expresó el presidente de la entidad financiera, Antonio Cerdera del Castillo, quien puso de manifiesto los «muy buenos resultados» obtenidos, y ello a pesar del «escenario complicado y muchas incertidumbres» que han rodeado a la economía global.

En su informe destacó la fuerza de la Caja y del grupo cooperativo al que pertenece, presentando «las ratios de inversión, morosidad, coberturas y solvencia mejores del sector financiero español». Además, ha incrementado el número de clientes, los depósitos, la inversión crediticia, la solvencia, y los márgenes de la cuenta de resultado.

Con los resultados obtenidos y los niveles de solvencia de la Caja, que se sitúan muy por encima de los requerimientos mínimos exigidos por el regulador, dicha entidad se encuentra en disposición de remunerar muy positivamente la vinculación de los socios a la entidad, distribuyendo entre ellos un total de 208.000 euros, de los que 88.000 euros corresponden a intereses de las aportaciones, concretamente un 4%, y 120.000 euros a retornos cooperativos materializados en aportaciones.

De forma paralela, se mantiene activa la labor de la Obra Social de la Caja, y de la nueva Fundación Caja Rural de Utrera, que se ha puesto en marcha durante los últimos meses «demostrando nuestro compromiso con Utrera y nuestro entorno».

Según explicó Cerdera del Castillo, los clientes están cambiando sus hábitos de consumo con el uso de las nuevas tecnologías digitales, que aumentan las posibilidades de acceso a productos y servicios financieros en cualquier momento y en cualquier lugar. En este sentido, la normativa es cada vez más exigente en los requisitos de los productos ofertados y de la formación necesaria de los empleados de banca. Así, durante 2018 y también este año la plantilla de empleados de Caja Rural de Utrera ha obtenido con buen nivel las certificaciones necesarias para comercialización y asesoramiento financiero, EFA y MIFID. «Nuestros profesionales forman un equipo motivado, capaz de ganarse la confianza de los socios y clientes, desempeñando el trabajo con la humildad, el esfuerzo y el sacrificio debido, hecho que nos llena de optimismo y satisfacción a todos los que formamos parte de Caja Rural de Utrera», señaló el presidente de la entidad.

La fortaleza de Caja Rural de Utrera y del grupo Solventia «nos va a permitir continuar creciendo en los próximos años, con el objetivo de conseguir rentabilidad, mantener la solidez financiera, ser el referente en gestión responsable, vincular a los clientes, y adaptarnos a los grandes cambios de la sociedad. En definitiva, queremos continuar siendo el mejor banco para nuestros socios y clientes».

En palabras de Antonio Cerdera del Castillo, «nuestra forma de hacer banca, el trabajo de mis compañeros del consejo rector, del director general, del equipo directivo y de todos los empleados marcan la diferencia, y es donde reside fundamentalmente nuestro éxito. Nuestra cultura es estar cerca del socio y cliente, haciendo las cosas de forma sencilla, personal y justas».

La asamblea general sirvió también para aprobar la renovación de todos los miembros del consejo rector, que volverá a estar presidido por Antonio Cerdera del Castillo. Tras su ratificación en el cargo, destacó que la «principal misión» de la Caja es «servir a nuestros socios y clientes para que se sientan parte activa de este proyecto que se inició hace más de medio siglo pero que se encuentra hoy más vivo y pujante que nunca. Y lo está porque durante todo este tiempo no hemos perdido la ilusión de nuestros fundadores: crear una entidad financiera propia que, cumpliendo con su misión con respecto a sus socios y clientes, se implique a la vez con nuestro pueblo y sea una herramienta al servicio de nuestra sociedad».

La profunda renovación que experimentó el consejo rector hace cuatro años «nos ha servido para cumplir con los exigentes requisitos que, cada vez más, demandan nuestros organismos reguladores en orden a la idoneidad que se requiere para regir los destinos de una entidad financiera, con independencia de su tamaño o volumen». Para ello, «hemos contado además con la ayuda inestimable de nuestro grupo cooperativo, Solventia; y sobre todo de nuestra entidad cabecera, Cajalmendralejo».

Finalmente, Cerdera del Castillo explicó que la puesta en marcha de la Fundación Caja Rural de Utrera «va a constituirse en elemento fundamental para la dinámica cultural y social que pretendemos, además de la adquisición de una nueva y más amplia sede que preste un mejor servicio y pueda ser utilizada como nuestro emblema de futuro. Va a suponer un largo camino para conseguir nuestros objetivos, pero éste ya se ha iniciado».

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *