El aula de cerámica de la Casa de la Cultura, tres meses de olvido absoluto «convertida en un almacén y con el horno estropeado»

El aula de cerámica de la Casa de la Cultura, tres meses de olvido absoluto «convertida en un almacén y con el horno estropeado»

Los alumnos que reciben clases en el aula de cerámica de la Casa de la Cultura han padecido un curso plagado de dificultades técnicas, averías y problemas. Han denunciado que no disponen de espacio suficiente, que su clase ha sido utilizada como almacén para todo tipo de artículos y que durante gran parte del curso el horno -un elemento fundamental para un taller de cerámica-, no ha funcionado adecuadamente, estando más de 12 semanas sin cocer.

«Incluso hemos llegado a pensar, que cuando llegara el momento de la exposición, íbamos a colocar un cartel que diga: ‘No hay exposición de piezas de cerámica porque el horno ha estado sin funcionar durante casi cuatro meses’», ha explicado Rafael de Andrés. Él es uno de los alumnos que forma parte de este taller y que incluso llegó a poner en conocimiento del alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE), la cantidad de problemas que han tenido durante todo el curso los nueve utreranos que formaban parte de este taller, ante lo que solo ha conseguido que «se pasen la pelota entre el alcalde, la delegada de Cultura y la empresa que gestiona este servicio, hablándonos de la necesidad de contar con un certificado de Industria del que no tenemos ni idea».

La situación que vienen padeciendo estos alumnos no es nueva y para conocer el origen de estos problemas hay que remontarse al curso pasado, cuando ya elevaron a las instancias municipales una queja oficial. «Muchos de los materiales los tenemos que comprar nosotros mismos y llevarlos a la Casa de la Cultura, han convertido durante casi todo el curso el cuarto del horno en un almacén, con restos de tubos, material eléctrico y todo tipo de artículos, la limpieza brilla por su ausencia y no hay una custodia efectiva de las piezas que vamos terminando, que se quedan en un armario a la vista de todo el mundo y que se pueden romper en cualquier momento. El techo tiene unas preocupantes grietas y el espacio es insuficiente para la actividad que llevamos a cabo», explica Rafael.

Una serie de problemas que este año se han agudizado con las sucesivas averías que ha sufrido el horno y que han provocado que los alumnos no hayan podido cocer convenientemente sus piezas artísticas, lo que ha generado incluso que se barajara la posibilidad de utilizar un horno externo para terminar muchos trabajos inconclusos. El Ayuntamiento ha tratado en varias ocasiones de arreglar el problema, pero por una cuestión o por otra, ya sea por el mal estado del horno o por la deficiente instalación eléctrica de la Casa de la Cultura, el asunto ha tardado mucho tiempo en solventarse. A pesar de que el Consistorio dice haber acabado con el problema del horno hace pocos días, los afectados han asegurado que ha vuelto a estropearse. Cuando creyó haber terminado con la incidencia, el Ayuntamiento ofrecía la posibilidad de acudir varias veces a la semana para cocer los trabajos atrasados y realizando la limpieza de los materiales que han estado apilados en el aula donde está el horno durante casi todo el curso. La situación ha provocado que algunas de las personas que comenzaron el curso en el aula de cerámica «se sientan ninguneados» y hayan ido abandonando esta actividad y hayan decidido formar parte de otros talleres que se imparten en la Casa de la Cultura.

Cada alumno abona de manera mensual la cantidad de 22 euros para poder recibir estas clases, que a lo largo de este año han dejado mucho que desear a causa de los problemas técnicos que han tenido que soportar durante casi cuatro meses.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Un comentario en “El aula de cerámica de la Casa de la Cultura, tres meses de olvido absoluto «convertida en un almacén y con el horno estropeado»

  1. Manuel dice:

    El aula de Iniciación a la música ha padecido los mismos problemas.
    Desde que comenzó en Octubre, ha tenido 4 profesores, y ahora estaban buscando el 5.
    En octubre-noviembre ya dejaron algún día sin clase, y en abril las clases se han suspendido hasta que encontraran un profesor, diciendo que ya se recuperarían las clases perdidas, sin haber aun recuperado las perdidas a principio de curso.
    Por ello, y tras 2 semanas sin profesor en abril, hemos terminado borrando a los niños del aula, puesto que van a ritmo de profesor cada mes y poco, llegando alguno a durar escasamente 1 clase, y claro, eso no le hace ningún bien a los alumnos.
    Las bajas, evidentemente las comuniqué en la Casa de la Cultura, con un escrito explicando todas estas incomodidades e incidencias.
    La verdad es que muy descontentos, y poco a poco se han ido borrando a lo largo del curso todos los niños ante la situación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *