Manuel Valls y Vargas Llosa, con Rivera

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El capítulo de Cristina Cifuentes, como presidenta de la Comunidad de Madrid, ya pertenece al antepresente y pronto será pretérito. El vídeo, publicado por OKdiario, ha sido la página final de la historia por entregas, que comenzó con el máster.  Rajoy siempre actúa lo mismo. Primero da su apoyo incondicional y, en cuanto la metáfora se rompe como un espejo, abre la fosa de los leones para que la caída sea inexorable. «Cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones». Pero la destrucción de la persona hay que desterrarla, ya que deja al descubierto la miseria humana de quien se convierte en actor o actriz de esa tortura. Los dos botes de crema dictaron la sentencia antes que el máster La vida política continúa y los partidos fijan su atención en las municipales y autonómicas del año que viene, así como en las próximas generales. Albert Rivera analiza su estrategia para aplicarla en el momento oportuno. No son ajenas a este menester las gestiones con dos nombres de indudable prestigio en la política internacional como son  Manuel Valls y Mario Vargas Llosa, que se identifican, de forma clara, con el ideario del partido naranja. Quizá el joven presidente de Ciudadanos siempre haya pensado en aquellas palabras de John O´Donohue: «Amaría vivir como el río que fluye, llevado por la sorpresa de su propio desarrollo». Aunque no haya nada que agregar, siempre queda algo al fin de la búsqueda, por lo que Rivera, rápido de reflejos, como Billy el Niño, o sea, Paul Newman, que, a pesar de todo, es sorprendido por John Derner, o sea, Pat Garrett, en la película El Zurdo. La política, aun con todas las diferencias que se quieran, algo tiene de western. Y Rivera, que es muy listo, quiere ser el primero. Para ello, necesita sorprender a sus adversarios y adelantarlos  como un esprínter al modo de Anquetil. Manuel Valls, primer ministro de Francia, desde el treinta y uno de marzo de dos mil catorce hasta el seis de diciembre de dos mil dieciséis, con François Hollande de presidente, nacido en 1962, es su candidato a la alcaldía de Barcelona.

A pesar de que Manuel Valls haya cometido errores en su etapa como primer ministro y como dirigente socialista, ello no es óbice para que mantenga su prestigio en la política europea y su nombre sea un símbolo de notoriedad y popularidad. No tiene mucho tiempo para aceptar o, en su caso, rechazar la propuesta, ya que Rivera quiere que cumpla los requisitos para ser candidato. El líder naranja conoce bien aquel refrán, «quien da primero da dos veces», el cual, con ligeras variantes aparece en El Quijote, «el que luego da, da dos veces» y en el Tesoro de la lengua castellana o española de Covarrubias: «La presta dádiva hace su efecto doblado». El PP trata de recuperar el pulso. Del estado shock, al estado zen, hay una distancia que se hace infinita. Y el partido de la derecha se esfuerza en el logro, porque tiene claro que episodios como el de Cristina Cifuentes arrastran cualquier expectativa. Ciudadanos, como partido, que aspira a gobernar la nación, navega cómodo, puesto que sabe que el viento le es favorable. «La respuesta, amigo mío, está en el viento», escenificaba Bob Dylan cuando la pregunta observa antes de responder. La fotografía de Rivera, Manuel Valls, Inés Arrimadas y el premio Nobel, y autor de La ciudad y los perros, es una imagen que vale más que mil palabras. «El gran enemigo de la democracia y del verdadero progreso de nuestro tiempo es el nacionalismo. Y nadie lo ha dicho y manifestado como Ciudadanos», dijo el conspicuo novelista en el Teatro Goya de Barcelona. El partido del joven líder avanza y es consciente de su responsabilidad, ya que las recientes encuestas son muy favorables. Por ello, el líder hace política y caligrafía los tiempos como Felice Gimondi. «Una voz puede cambiar una habitación, y, si puede cambiar una habitación, entonces puede cambiar una ciudad; y, si puede cambiar una ciudad, puede cambiar un estado, y, si puede cambiar un estado, puede cambiar una nación, y, si puede cambiar una nación, puede cambiar el mundo. Tu voz puede cambiar el mundo», pensaba Barack Obama como también lo piensa Rivera. Con estos argumentos, la ilusión del electorado crece y se multiplica. Ya nadie considera a Ciudadanos como un partido emergente, sino como una formación que toca el poder con las manos. El cambio del cambio se avecina. El indie rock, el indie pop y el indie folk ya superan al rock. María José asiente, mientras el ancho río de la mañana navega en el manantial de la vida.

Manuel Peñalver

 

Manuel Peñalver

Sobre Manuel Peñalver

Fue catedrático de Lengua y Literatura del Instituto Ruiz Gijón (1980-1990). Autor de numerosos estudios, artículos y libros sobre la lengua española. Articulista en periódicos como Diario16, El Correo de Andalucía, La Razón, ABC, Ideal, El Mundo, Diario de Almería. Actualmente, es catedrático de Lengua Española de la Universidad de Almería.

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