TODO EL DINERO DEL MUNDO (ALL THE MONEY IN THE WORLD)

TODO EL DINERO DEL MUNDO (ALL THE MONEY IN THE WORLD)

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Estados Unidos, 132 minutos, 2017

Dirección Ridley Scott Guión David Scarpa  Fotografía Dariusz Wolski Intérpretes Mark Wahlberg, Michelle Williams, Christopher Plummer, Romain Duris, Charlie Plummer, Andrea Piedimonte, Timothy Hutton, Marco Leonardi, Roy McCrerey, Kit Cranston, Maya Kelly, Stacy Martin, Olivia Grant, Adam Astill, Andrew Buchan, Charlotte Beckett, Francesca Inaudi, Giulio Base, Olivia Magnani, Maurizio Lombardi, Charlie Shotwell.

Tras años dedicados al mundo del cine de ciencia ficción (recordemos Alien, el octavo pasajero, Blade RunnerAlien: CovenantMarte Prometheus) y al de corte histórico, con títulos como Robin HoodGladiator, El reino de los cielos y Exodus, Dioses de Egipto – ésta última más centrada en el género fantástico que en el histórico- Ridley Scott da el salto a la etiqueta de «basado en hechos reales» en una película que ha copado las portadas de los medios de comunicación mucho antes de su estreno, y no precisamente por motivos relacionados con el séptimo arte.

En Todo el dinero del mundo, Scott profundiza en uno de los sucesos que marcaron la vida de Jean Paul Getty: el secuestro de uno de sus 15 nietos. Para quien no haya oído hablar de Getty en su vida, decir que este estadounidense se convirtió, gracias a la herencia de la empresa de su padre, en un magnate del petróleo en los locos años 20. Desde su nacimiento, la fortuna le sonrió tanto o más que a Elmer Sherwin – el hombre que se hizo millonario por ganar no una, sino dos veces el bote de Megabucks-, y en 1916 sin apenas haber cumplido los 25 años, Jean Paul Getty ya había conseguido su primer millón de dólares. Su éxito a partir de este momento no hizo más que aumentar y de manera paralela, como suele ocurrir en estos casos, también lo hizo su número de enemigos.

La cinta de Scott ahonda en una de las peores consecuencias de estas relaciones de envidia y enemistad. En concreto se centra en el año 1973, cuando John Paul Getty III (Charlie Plummer), de tan solo 16 años, es secuestrado el 13 de julio en la céntrica plaza Farnese, en la ciudad de Roma. A cambio de su liberación, los secuestradores pedían un rescate de 17 millones de dólares. Lo curioso de esta historia es que a pesar de que Gail Harris, la madre de John, interpretada en la ficción por una magnífica Michelle Williams, denunció su secuestro, ningún agente de la policía la tomó en serio. Acostumbrado a una vida bohemia plagada de excesos y en la que no faltaban las peleas, la policía consideró que la desaparición del joven Getty era voluntaria y que su objetivo no era otro que desplumar económicamente a su abuelo, con el que no tenía relación desde hacía años.

Quizás influenciado por las afirmaciones de las autoridades, el magnate se negó en redondo a pagar el rescate, a pesar de las continuas súplicas de su ex nuera. Getty alegó que tenía otros 14 nietos y que pagarle el rescate a uno podría dar pie al secuestro de los otros 14, con el consabido rescate millonario de por medio.

Ante este panorama desolador y con su hijo todavía en paradero desconocido, Harris encuentra un aliado en Fletcher Chase, personaje que corre a cargo de Mark Wahlberg, un antiguo agente de la CIA y en la época gerente de negocios del magnate. La idea es tratar de convencer a Getty para que colabore y piense en su nieto antes que en el dinero. Sin embargo, no parece que su postura vaya a cambiar. Pasados cuatro meses desde la desaparición del John Getty III, la familia recibe un paquete que contiene la oreja del joven y una advertencia: si no pagan el rescate, cifrado ahora en 3 millones de dólares, les devolverán al chaval en pedacitos.

El final de esta truculenta historia es conocida por todos aquellos que estuvieron atentos a la prensa internacional de los años 70 o para los que son ávidos seguidores de secuestros con grandes sumas de dinero de por medio, como el de Alfred Henry Heineken, también llevado a la gran pantalla en El caso Heineken.

No mencionar al encargado de dar vida al magnate del petróleo hasta ahora no ha sido fortuito. Kevin Spacey fue el escogido por Scott para dar vida a uno de los personajes más complejos de la cinta. Durante más de un año, el actor se preparó a conciencia para interpretar el papel, leyendo libros, entrevistas y hablando con personas especializadas en casos de secuestro. Sin embargo, todo este esfuerzo no le ha valido para nada ya que la salida a la luz de actos delictivos llevados a cabo en el pasado le ha valido su sustitución en la cinta. Una sustitución muy sonada, si tenemos en cuenta que la película ya estaba rodada, el tráiler lanzado y la campaña de promoción iniciada. Pese a ello, Ridley Scott decidió que el escándalo no iba a salpicarlo y a ensombrecer su último trabajo. Así, todas las escenas en las que aparecía Spacey fueron rodadas de nuevo con el oscarizado Christopher Plummer en el papel de John Getty, una decisión bastante arriesgada si tenemos en cuenta que el Plummer tiene en la actualidad 8 años más que el personaje que interpreta. Rodar de nuevo costó un total de 10 millones de dólares, una cifra nada baladí si tenemos en cuenta que el presupuesto total de la cinta era de 40 millones.

Con todo, parece que la jugada le ha salido bastante bien a un director que, con 80 años, sigue produciendo películas con la misma intensidad que cuando tenía 30. La crítica ha alabado la cinta y el trabajo de Williams y Plummer, ambos nominados a los Globos de Oro de 2017. A las carteleras españolas llegará el próximo 23 de febrero.

Redacción

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Redacción de Utreradigital.com

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