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La hermandad de Jesús Nazareno recupera su historia con la incorporación de antiguos titulares

La hermandad de Jesús Nazareno ha dado un paso importante en la puesta en valor de su historia. Lo ha hecho con la recuperación de antiguos titulares, que se incorporan al calendario de cultos y que han supuesto una modificación sustancial del título oficial de la propia corporación religiosa.

A partir de ahora, esta entidad incorpora a su nomenclatura el de «antigua hermandad de los Nazarenos de Utrera». Ya desde las primeras reglas se denominaba de esta manera, e incluso sus primeras normas hablaban de «Regla de la cofradía de la cruz o de los nazarenos de la villa de Utrera». Además, de esta forma se refieren a esta hermandad en todos los escritos y escrituras de la época.

Por otro lado, también se añade el término «archicofradía», haciendo referencia a la unión de varias hermandades o cofradías. Asimismo, se incluye la presencia de San Bartolomé (de 1568), que se unió a la de la Santa Cruz de Jerusalén en julio de 1586, a los pocos meses de la aprobación de sus primeras reglas en 31 de mayo de 1586. Finalmente, se completa la nomenclatura con la presencia de la Inmaculada Concepción y Santa Bárbara, del 16 de marzo de 1589.

De esta manera, a partir de ahora el título es «Antigua Hermandad de los Nazarenos de Utrera. Archicofradía, Real e Ilustre de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz de Jerusalén, Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Nuestra Señora de las Angustias, de la Inmaculada Concepción, San Bartolomé Apóstol y Santa Bárbara».

Éste es el cambio más destacado que han experimentado las reglas de dicha corporación, tras el mayoritario respaldo de los hermanos de esta cofradía en una votación realizada durante un cabildo general. Así, del centenar de participantes, 93 votaron a favor, 6 en contra y 1 en blanco.

Según ha explicado a Utrera Digital el hermano mayor de esta entidad, Javier León, «hemos entendido que el objeto de someter a modificación nuestras reglas se debía, como así ha sido, a la obligatoria adaptación a la normativa diocesana, a la legalización de nuestra actividad en los últimos 30 años y su adaptación a las necesidades actuales de la hermandad, aunque sin cambiar la personalidad misma de la hermandad. La hermandad es la que es, y así entendemos debe seguir siendo».

La estructura de las nuevas normas ha mantenido la que tenía, modificándose muy pocos artículos o el contenido de los mismos, pues «entendemos que todo aquello que se adaptara a la realidad o a la práctica de la hermandad en estos años debía perdurar», ya que «ésa es nuestra identidad, realizando sólo pequeños cambios que la práctica nos ha mostrado como necesarios».

Evidentemente se han eliminado todas aquellas referencias que ya quedaron derogadas en las normas diocesanas de 1998, como la discriminación de sexo. Además, se ha tenido que adaptar a la nueva normativa diocesana, principalmente tres grandes bloques: régimen sancionador, proceso electoral (con dos pequeñas modificaciones, permitidas por la norma diocesana, que hacen referencia al período electoral y a la celebración de un cabildo abierto) y régimen financiero relativo a la contabilidad y el patrimonio (ejercicio contable, y contribución y dependencia a la Iglesia).

En relación a las modificaciones de las reglas que la hermandad ha entendido necesarias, principalmente se han incluido todos aquellos actos que venía celebrando desde hace años y que no estaban contemplados de manera oficial. Es el caso de los distintos besamanos a la Virgen de las Angustias con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción y el de Jesús Nazareno cada comienzo de año, el triduo a la Virgen, el ejercicio semanal de las cinco llagas y la corona dolorosa. A ellos se suman ahora los cultos con motivo de la incorporación de los nuevos titulares, con eucaristías en honor a la Inmaculada y a Santa Bárbara en diciembre, y a San Bartolomé en agosto.

Las nuevas reglas de la hermandad de Jesús Nazareno cuentan con un total de 129 artículos, frente a los 124 de las anteriores normas; e incluye siete anexos, en lugar de los tres en el anterior documento.