Más de medio siglo siendo la «Madre» de Utrera coronada (GALERÍA)

Más de medio siglo siendo la «Madre» de Utrera coronada (GALERÍA)

El «Día de la Madre» ha tenido este año un sabor especial en Utrera. La Virgen de Consolación, que es «Madre» de todos los utreranos, volvió a protagonizar una procesión que nacía un 1 de mayo de hace 52 años. Como es costumbre en estas últimas cinco décadas, la patrona de Utrera volvió a recorrer el paseo y el parque que llevan su nombre para recordar la coronación canónica de «la del barquito en la mano», que tuvo lugar en una memorable jornada de 1964.

Precisamente el himno de la coronación sirvió de inicio y de cierre a este desfile procesional, que contó con menor público que en ediciones anteriores. Aun así, cientos de utreranos y foráneos arroparon a la Virgen que, como el año pasado, también en esta ocasión lució el manto verde y la saya blanca, junto a las joyas más importantes que posee la patrona, entre las que destacan precisamente las preseas de la coronación, así como el barquito de oro y cristal de roca.

En dos horas y media, el cortejo recorrió el itinerario que señalan las reglas de la hermandad de Consolación, aunque sin estar exento de dificultad, ya que el Ayuntamiento hizo caso omiso a la solicitud de la corporación mariana y las ramas de los árboles del paseo no fueron recortadas a la altura necesaria, por lo que el paso de la Virgen tuvo complicaciones para salvarlas.

Junto a los miembros de la cofradía anfitriona, también participaron los representantes de las hermandades de penitencia, gloria y sacramentales de Utrera y de El Palmar de Troya, así como la sevillana hermandad de la Sed, con la que guarda especiales lazos de unión la corporación utrerana. También estuvieron presentes los miembros del clero local y de la corporación municipal. Por su parte, el acompañamiento sonoro de esta jornada lo puso la asociación musical «Álvarez Quintero», así como el repique de las campanas del santuario, que hicieron sonar como siempre los campaneros.

El que fuera hermano mayor de la hermandad de la patrona, Salvador de Quinta Garrobo, fue recordado este 1 de mayo, al lucir un crespón negro en uno de los varales del templete que cobija a la patrona, tras su fallecimiento en junio del pasado año.

El canto de la salve y los tradicionales «vivas» a la Virgen pusieron el cierre al acto central de recuerdo de la coronación canónica. Previo a esta salida se celebró un triduo preparativo, mientras que los cultos de primavera culminarán el domingo 8 con un besamanos a la patrona de Utrera.

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