Sin proyecto definido para el antiguo hospital del Niño Perdido

Sin proyecto definido para el antiguo hospital del Niño Perdido

El Ayuntamiento de Utrera ha iniciado el expediente para la adquisición del antiguo hospital de la Misericordia, que estaba situado en el Niño Perdido. Dicho recinto, ubicado junto a Besana Tapas, ha sido también colegio, restaurante y bar de copas, llevando ya varios años cerrado al público.

Sin embargo, por el momento se desconoce a qué se destinará el edificio, al tiempo que tampoco se sabe cuál será el coste que tenga para las arcas municipales. Lo reconoció el alcalde, José María Villalobos (PSOE), durante una rueda de prensa en la que quiso poner en valor esta operación que también traerá consigo la adquisición de otros tres inmuebles situados en la trasera de la Casa de la Cultura, hacia la calle Antón Quebrado.

En cuanto al coste de la compra, el regidor utrerano dijo que han llegado a un acuerdo con la familia González de la Peña, como propietaria de esos recintos. Sin embargo, «ahora mantendremos una negociación acerca del precio», que espera que llegue a buen término a lo largo del mes de marzo. Parte del importe se hará frente en metálico, mientras que otra parte se materializará con la entrega de diversas parcelas.

Sobre el edificio del Niño Perdido, desde el gobierno local se ha señalado la existencia antiguamente de una sinagoga, aunque este uso no está claro, ya que no existe ningún documento que lo acredite. En cualquier caso, Villalobos ha señalado que se trata de «un enclave emblemático de Utrera, tanto turístico como sentimental».

Según ha dicho el alcalde, «hay varios proyectos encima de la mesa para un uso ligado a la cultura y al turismo», aunque no quiso desvelar ninguno de ellos. Asimismo, la puesta en servicio del inmueble se llevará a cabo «a medio plazo», ya que requiere de otra inversión previa que permita arreglar las deficiencias que presentan actualmente las dos plantas del recinto, así como el jardín trasero que conecta esa parcela con la calle Fray Cipriano de Utrera. En palabras del regidor utrerano, «no se encuentra en buen estado, aunque está mejor de lo que esperábamos ya que no existen daños estructurales».

En cuanto a los tres viejos edificios de Antón Quebrado, el objetivo es que, también a medio plazo, pueda servir para ampliar las instalaciones de la Casa de la Cultura. «Son algo más de 700 metros cuadrados de planta, que pueden suponer un importante desahogo para los servicios que se prestan en la Casa de la Cultura», comentó el alcalde.

Redacción

Sobre Redacción

Redacción de Utreradigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *