CONEXIÓN MARSELLA (La French)

Francia-Bélgica 2014 135 min.

Conexión MarsellaDirección Cédric Jiménez Guión Cédric Jiménez y Audrey Diwan Fotografía Laurent Tangy Música Guillaume Roussel Intérpretes Jean Dujardin, Gilles Lellouche, Céline Sallette, Benoît Magimel, Guillaume Gouix, Mélanie Doutey, Pauline Burlet, Eric Godon, Xavier Allan, John Flanders, Feódor Atkine

Un enorme esfuerzo de producción que no se ha visto recompensado ni en taquilla ni en reconocimientos artísticos, con apenas un par de nominaciones a los César en los más que evidentes apartados de vestuario y diseño de producción, despreciando otras bondades de la película, como su impecable factura técnica o el esforzado trabajo interpretativo de Jean Dujardin. En el papel de un juez al que se le encarga la difícil tarea de acabar con la mafia italiana en Marsella en los convulsos años 70, Dujardin (El artista) deberá enfrentarse con un terrible y sofisticado capo al que da vida Gilles Lellouche (Cuenta atrás, Pequeñas mentiras sin importancia), en una suerte de duelo deudor del cine americano en la línea del que podrían interpretar astros de la talla de Pacino y DeNiro. Pero no sólo en esto se antoja deudora del cine americano, al margen de tratar un tema que ya fue llevado con notable éxito por William Friedkin en 1971 (French Connection), sino que su narrativa y el uso de la banda sonora recuerdan a Martin Scorsese, tema incluso prestado de Max Richter para Shutter Island; mientras el diseño artístico recuerda en muchas ocasiones al tratamiento que Brian De Palma ha dado a sus películas de temática parecida, muy especialmente Scarface con sus discotecas ochenteras y sus mujeres sofisticadas. La película, en definitiva, cuenta con una magnífica ambientación que se extiende incluso al logotipo de la productora, Gaumont, del que se ha recuperado su diseño de entonces. El problema es que a pesar de su deslumbrante acabado formal y que no se le puede negar cierto brío, nervio o energía en su narración y puesta en escena, le falta trasparencia y convicción en su forma de contar los acontecimientos, hasta tal punto que no llega a enganchar ni interesar lo suficiente en ninguno de sus tramos, quedándose simplemente en un lujoso artilugio, digno pero enfocado a un consumo rápido y olvidable. Inevitable resulta por lo tanto no sentir melancolía cinematográfica por los suculentos pasajes de la oscarizada película de Friedkin, especialmente aquellos que enfrentaban a Gene Hackman y un elegantísimo Fernando Rey.

Juan José Roldán

Sobre Juan José Roldán

Licenciado en Derecho y funcionario del Ayuntamiento de Sevilla, escribe sobre cine y música en diversos medios, como El Correo de Andalucía, El Giraldillo, Utrera Digital y Sevilla Cultural. Ha realizado programas radiofónicos en Canal Sur, Radiópolis y Radio Aljarafe. Colabora habitualmente con el Festival de Cine Europeo de Sevilla, la Asociación Linterna Mágica, el Teatro de la Maestranza y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, y ha sido Director de Márketing en los Cines Nervión Plaza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *