La (presunta) nueva novela de Harper Lee

Lo adelantamos Jared Aguilera y yo allá por el mes de febrero en La linterna de Utrera, pero ha sido en pleno verano cuando ha estallado la polémica.

El pasado mes de julio se puso a la venta el (presunto) nuevo libro de Harper Lee, Ve y pon un centinela (Go set a watchman, en su versión original). La controversia estaba servida desde que se anunció la publicación de la novela. Enseguida la maquinaria de hacer dinero se puso en marcha.

Se dijo que era la nueva novela de Harper Lee. FALSO. Que era una precuela de Matar a un ruiseñor. FALSO. Que era una secuela de la gran novela de la autora estadounidense. FALSO. Podría calificarse, en todo caso, de novela inédita de Lee, pero ni es nueva, ni precuela ni secuela de Matar a un ruiseñor. La realidad es muy distinta a la fabricada para vender el libro.

Hace más de medio siglo, una joven Harper Lee entregó a la editorial Lippincott el manuscrito de su primera (y única hasta ahora) novela. No obtuvo la respuesta deseada; el editor rechazó su publicación, aunque le pidió a Lee que reescribiera la obra centrándose en una de las protagonistas, Scout Finch, una niña de seis años. De ese modo, le dijeron a la autora, tal vez se plantearían su publicación.

Harper Lee sacó las tijeras de podar y, centrándose en la parte autorizada por los editores (accedió sumisa, imagino que debido a la ilusión de una joven escritora que desea por encima de todas las cosas ver publicada su obra), le practicó un lavado de cara a la novela. El resultado fue Matar a un ruiseñor. Lippincott la publicó el 11 de julio de 1960 y se convirtió en un éxito inmediato.

Volvamos a la novela publicada el pasado mes de julio. Si no es una nueva novela, ni una precuela ni una secuela de la única obra de Lee, ¿qué es exactamente Ve y pon un centinela? Ni más ni menos que el manuscrito original que la autora presentó a Lippincott y que fue rechazado por la editorial. Por decirlo de alguna forma, se trata de la historia que realmente quiso contar Lee en su momento y que no pudo ver publicada al negarse la editorial. No es de extrañar, por tanto, que haya cosechado malas críticas por parte de muchos lectores. Digo yo que si en su momento fue rechazada (aunque podríamos hablar de meteduras de pata épicas de algunos editores, no parece ser este el caso) sería por algo…

En cualquier caso, no creo que los responsables de la publicación del libro se hayan preocupado mucho por la calidad del mismo. Es evidente que perseguían un objetivo comercial y la novela, tras la campaña organizada para promoverla, se ha convertido en un éxito de ventas como no podía ser de otra forma. Al mes de su publicación ya se habían vendido más de un millón de copias y estoy seguro de que a los editores poco les importan las críticas y el haber utilizado ganchos falsos para elevar el interés por la obra. Ve y pon un centinela es un ejemplo más de que en el mundo en el que vivimos todo vale para vender. Tan triste como cierto.

Ismael Cabeza

Sobre Ismael Cabeza

Colaboro en diversos espacios culturales y programas de radio. Administro el blog literario "Escritos de un hereje". Hablo de libros y literatura en COPE Utrera, soy miembro del equipo del programa radiofónico "Voces del Misterio" y de la web literaria "Libros Prohibidos". Mi paraíso tiene forma de librería.

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