Librerías y editoriales independientes

Decía Borges que siempre imaginó que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca. Yo lo imagino como una librería; una de esas pequeñitas, acogedoras, con los anaqueles repletos de libros de editoriales independientes, alejadas de las grandes cadenas que inundan sus escaparates con los títulos más vendidos del momento.

Siempre que viajo procuro hacer una visita a algunas de las librerías de cada lugar. Nada de grandes superficies; librerías de toda la vida, de barrio, con una trayectoria reconocible, ya sean librerías especializadas, de novedades o de viejo. La Colegiata en León, Ebaobab en Almagro, Alcaraván en Urueña, Oletum en Valladolid, Saltes en Huelva, Navarro en Chiclana de la Frontera, The Minster Gate en York, The Beverley Old Book Shop en Beverley… La lista es interminable, pero si extensa es la de librerías que conozco, mucho más lo es la de librerías que me faltan por conocer. De las de Sevilla hablaré en otro artículo porque aunque no haya nombrado ninguna haberlas, haylas (y algunas bastante buenas).

Tenemos un problema: la maldita crisis que está arrasando con todo. Y las librerías no son una excepción. El año pasado fue nefasto para el negocio librero en nuestro país. En 2014 abrieron 226 librerías en nuestro país, un buen dato sin duda… de no ser porque en el mismo periodo cerraron 912. O lo que es lo mismo: dos librerías echaron el cierre cada día en nuestro país el pasado año.

Pero seamos positivos. El sector editorial está vivo; en los últimos años han surgido numerosas editoriales pequeñitas e independientes que se están desmarcando del mainstream imperante para ofrecernos catálogos muy interesantes. De algunas de ellas hablaré más adelante, porque es de justicia reconocerles el mérito de emprender una aventura así en los tiempos que corren.

Hace unos días me preguntaron que cómo es posible que las editoriales independientes salgan adelante y no acaben fagocitadas por los grandes grupos editoriales. La respuesta es sencilla y se puede resumir en una sola palabra: (mucho) trabajo. El proceso de publicación de un libro tiene varias etapas y los editores independientes (muchos de ellos, aunque hay de todo como en botica) las conocen y las trabajan con mimo y mucha profesionalidad, desde la primera lectura del manuscrito hasta la publicación final, pasando por la corrección, la maquetación, la elección de la imagen de portada, la imprenta… Un sinfín de detalles a tener en cuenta para que el producto final sea atractivo y la balanza de gastos e ingresos sea lo más equilibrada posible, al menos para empezar.

Si os gusta leer estoy seguro de que encontraréis una editorial pequeñita, con un catálogo no demasiado extenso pero muy bien seleccionado (en una próxima columna hablaré de algunas de ellas) y que os ofrezca buenos libros que no se suelen encontrar en las publicaciones de los grandes grupos editoriales. Y la mejor forma de ayudarlas es comprando sus libros. ¡Larga vida a la edición independiente!

Ismael Cabeza

Sobre Ismael Cabeza

Colaboro en diversos espacios culturales y programas de radio. Administro el blog literario "Escritos de un hereje". Hablo de libros y literatura en COPE Utrera, soy miembro del equipo del programa radiofónico "Voces del Misterio" y de la web literaria "Libros Prohibidos". Mi paraíso tiene forma de librería.

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