Un Lunes Santo repleto de emociones con los Muchachos de Consolación (GALERÍA Y AUDIO)

Un Lunes Santo repleto de emociones con los Muchachos de Consolación (GALERÍA Y AUDIO)

El Lunes Santo llega cada año marcado por el sabor con el que impregna Utrera la hermandad de los Muchachos de Consolación. La cofradía con un recorrido más amplio y que mayor número de horas está en la calle dejó atrás el santuario de Consolación en una jornada, como la del Domingo de Ramos, en la que el sol volvió a ser el protagonista, aunque siendo casi eclipsado por las intensas ráfagas de viento que soplaron especialmente durante la primera mitad de la estación de penitencia.

La de este año está siendo la Semana Santa en la que la carrera oficial ha experimentado una ampliación, ocupando las plazas de la Constitución y del Altozano. Sin embargo, el Lunes Santo no se vieron nazarenos caminando por el primer tramo de la zona acotada por vallas, ya que los Muchachos de Consolación solicitaron al Consejo de Hermandades poder recorrer solamente la segunda mitad –la correspondiente a la plaza del Altozano-, argumentando precisamente el largo itinerario que han de afrontar, entre otros aspectos.

Ése fue uno de los aspectos más destacados de la estación de penitencia, que tuvo entre sus momentos de mayor intensidad, como es habitual, el tránsito por el Hogar del Pensionista. Numerosas personas se dieron cita en ese enclave para poder escuchar las cuatro saetas que se interpretaron al Cristo del Perdón y a la Virgen de la Amargura. El primero de los pasos, acompañado por la agrupación musical «Muchachos de Consolación», estuvo exornado por lirios morados, cardos, esparraguera y lentisco; y el palio, que caminó con los sones de la banda de música «Ciudad de Utrera», lució con una composición floral integrada por rosas avalanche, paniculata, minoclaudio y hojas de camelia.

Precisamente en la primera parte del itinerario, los mayores que residen en el geriátrico de La Mulata pudieron, como cada año, contemplar a los titulares de la hermandad ya que, de la mano de Cruz Roja, ocuparon parte del paseo de Consolación. También varias mujeres, ataviadas con mantillas, pertenecientes al Hogar del Pensionista, caminaron delante de ambos pasos durante su tránsito por el paseo de Consolación, de camino al centro de la ciudad.

En el tramo final de los 4,5 kilómetros que aproximadamente recorrer la cofradía permitió disfrutar de otros de los momentos de mayor encanto de la jornada. Fue cuando el cortejo procesional caminó por el interior del paseo de Consolación, acompañado por numerosas personas que no quisieron perderse un momento de gran plasticidad como el que se vive en esa histórica zona de Utrera. Todo ello marcó el inicio de los compases finales de una jornada que llegó a su fin apenas quince minutos antes de las dos de la madrugada.

 

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Redacción de Utreradigital.com

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