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Pío XII continúa perdiendo sombra, con la caída de un pino

La futura plaza Pío XII cada vez tiene menos sombra con la que resguardar a los ciudadanos ante las altas temperaturas. Tras desaparecer la palmera que coronaba la parte central de la antigua glorieta, ahora se ha perdido uno de los históricos pinos de esta zona de Utrera, tras caer desplomado.

El suceso se ha registrado en la madrugada de este jueves, afectando a uno de los ejemplares que se encontraba junto al centro de salud. Según ha asegurado el Ayuntamiento en una nota de prensa, la caída de este árbol se ha debido a «motivos naturales, ya que no se ha intervenido en las raíces ni en el perímetro más cercano» a dicho pino.

El Consistorio ha explicado que el técnico municipal de Parques y Jardines ha estado revisando las circunstancias de la caída, junto al encargado de la obra de reurbanización de dicha zona. Ha explicado que «los pinos piñoneros desarrollan raíces superficiales que pueden dar problemas de sujeción cuando hay una excesiva inclinación, como era el caso». Desde el Ayuntamiento han afirmado que la inclinación del pino «es debida a una deficiente planificación cuando se plantó, ya que en dicho espacio no cabe, a tan solo cuatro metros de la pared del centro de salud. Además estaba plantado en la cara norte de este edificio, por lo que el árbol tiene tendencia a inclinarse buscando el sol».

Por otro lado, según el Consistorio, el pino «no puede ser trasplantado en otro sitio». Así, consideran que la caída ha sido consecuencia de «la edad del árbol, ya más grande por arriba que por su copa, unido a las lluvias y vientos de los últimos días».

El portavoz del gobierno municipal, Francisco Campanario (PSOE), ha parecido justificar el retraso de las obras que vienen desarrollándose, al comentar que «gracias al vallado de la obra de Pío XII hemos evitado una posible desgracia mayor, ya que es un sitio transcurrido diariamente por muchas personas». Asimismo, este concejal ha querido recordar que los árboles «son seres vivos y, como tales, no son inmortales. Por lo tanto debemos entender este hecho desde la normalidad y la comprensión».